Leche de camello
La Reina Sofía prueba la tradicional ofrenda de leche de camello. SERGIO BARRENECHEA

Con su espalda encorvada, sus dientes protuberantes, su cabello facial y su distintivo olor corporal, puede que el camello no parezca el modelo ideal para productos de belleza. Algo a reconsiderar, dice Nancy Abeiderrahmane, quien está a cargo de un tambo de camellos en el estado sahariano de Mauritania. Dice que la leche de los camélidos, rica en vitaminas, puede limpiar el cuerpo tanto por dentro como por fuera. De hecho, incluso se han hecho estudios en los que se demuestra que la leche de camello puede curar alergias y fortalecer las defensas.

La leche es rica en vitaminas. Limpia el cutis y es un diurético.

"Te da realmente un buen cutis poqrue es un producto de limpieza. Además es bueno para las arterias. Incluso es diurético", dice la británica Abeiderrahmane, quien en 1989 abrió el primer tambo comercial de leche de camello de África, llamado ahora Tiviski en Nouakchott, la capital de Mauritania.

Con la variedad de productos de leche de camellos, vaca y cabra que el tambo ya produce en una nación donde la crianza de ganado nómada es un modo de vida, la ingeniera capacitada en España está ahora considerando la posibilidad de hacer cosméticos.

Cleopatra se bañaba a diario con leche de camello
"Haremos cremas y jabones", dijo Abeiderrahmane, quien ha vivido en Mauritania durante 30 años y es una ciudadana de la ex coloniafrancesa que se encuentra en el extremo oeste del Sahara.

"Estoy pensando en un público muy exclusivo", agregó.


Se decía que Cleopatra, la reina de Egipto, una legendaria belleza, se bañaba a diario en leche de camello. La británica pensó que las mujeres de Mauritania tradicionalmente bebían todavía grandes cantidades de esa leche para mantener un cutis pálido y claro.

Mientras enfatizaba que la leche de camello solamente bebida ya era un excelente tratamiento de belleza, señaló que su grasa podría ser convertida en lociones y cremas.

Un puñado de empresarios del mundo ya fabrica esos productos, aunque Abeiderrahmane, una reconocida experta en leche de camello, dijo que necesitaría adquirir el conocimiento técnico para montar una planta de cosméticos en su tambo de Nouakchott.

"No hay nadie a 600 kilómetros a la redonda que haga cosméticos", afirmó, haciendo un gesto hacia el límite de la polvorienta capital mauritana, donde los edificios terminan cuando comienzan las ondulantes dunas de arena.

No olorosos, pero limpios

A unos pocos kilómetros de distancia, a la vera de un camino de arena, pastores mauritanos, con sus rostros curtidos por el clima envueltos en turbantes, ordeñan una manada de camellos que protestan aullando."Todos tienen nombres. Este es Fatou, esa de allí es Mariam". dijo uno de los pastores, Mohamed Sidi de 40 años.

Ellos les dan a las hembras una comida de cereales y maní mezclada con agua antes de ordeñarlas.
Ordeñar un camello parado requiere de dos personas, una sosteniendo el cuenco a un lado y la otra escurriendo las tetillas de la ubre.
El ordeñador le permite a la cría del camello empezar a succionar, para atraer la leche hacia abajo y luego la retira del lugar.

Debajo de las patas hay excremento seco de camello desparramado y un repugnante olor agrio a orina en el aire.
Aunque Abeiderrahmane admite que los camellos pueden no ser olorosos, niega con indignación que sean sucios.

"El camello mismo es un animal quisquilloso (...) tiene pocos gérmenes, pocas enfermedades, es un animal muy limpio", dijo.

Fresca de la ubre, la leche de camello tiene una gruesa espuma blanca por encima. Sabe diferente a la de vaca, menos grasosa y a veces un poco más salada, y su composición química es muy diferente.

"Es algo muy raro, pero absolutamente exquisito", dijo Abeiderrahmane, quien bebe al menos una caja al día.

"Es muy liviana, está llena de vitaminas y minerales, tiene mucha vitamina C", afirmó.

Chocolate con leche de camello

Venden un queso llamado Caravane, en honor al Camembert
Ya que la leche de camello no se corta fácilmente y es muy difícil de descremar, no da el mismo rango de productos como helados de crema y yogur, que uno puede obtener de la leche de vaca.
Pero el tambo Tiviski, cuyo nombre significa primavera en el árabe local, produce un suave queso que es vendido bajo la marca Caravane, pero apodado Camelbert por algunos fanáticos, en honor al francés Camembert.

"Somos las únicas personas en el mundo que lo hacen", dijo Abeiderrahmane.

Sin un mercado local en el que comercializarlo, porque la mayoría de los habitantes de Mauritania no come queso, ella buscó y encontró interés en establecimientos gourmet europeos, especialmente en Alemania.

Problema de ventas en Europa

Pero rápidamente se topó con la barrera de reglas sobre salud animal y alimentos de la Unión Europea, lo que resultó en que hasta el día de hoy no ha podido vender productos de leche de camello en ese continente.

"Europa tiene un gran 'lobby' que no quiere productos lácteos (...) somos muy pequeños como para combatir al sistema", señaló.

Los Emiratos Árabes Unidos también estaban golpeando la puerta de la UE para poder ingresar productos de camellos.

Una dulcería austríaca con sede en Viena tenía planes de fabricar chocolate dietético de leche de camello de los Emiratos.

Abeiderrahmane dijo que poder vender queso de camello en Egipto incrementaría sus operaciones lácteas, que ya les proporciona el sustento a miles de familias mauritanas.

El trabajo ganadero representa el 17 por ciento de la economía de Mauritania, cuya población principalmente nómada deambula con sus manadas por el vasto territorio desértico que tiene dos veces el tamaño de Francia.

"Ellos no cuentan con cercas ni con graneros", dijo Abeiderrahmane.

De todos modos espera poder ingresar algún día su queso de leche de camello a la UE legalmente, en lugar de contrabandeado adentro de valijas de europeos que regresan de Mauritania.

"Voy a mantenerlo como al fuego vestal, sabes, mantener la sabiduría con vida", afirmó.