Rubén Pérez
Rubén Pérez, a su salida de los juzgados de Barcelona tras declarar ante la juez de instrucción. JULIAN MARTÍN/EFE

Rubén Pérez, el joven al que cuatro Mossos d'Esquadra presuntamente agredieron en la comisaría de Les Corts, ha ratificado ante la juez instructora del caso que los agentes le pegaron "puñetazos y patadas" hasta que perdió el conocimiento.

Pensaba que la prisión de Guantánamo quedaba un poco más lejos no a tres esquinas de casa

El agredido ha manifestado
con ironía tras salir del juzgado que pensaba que la prisión de Guantánamo "quedaba un poco más lejos, en Cuba, y no a tres esquinas de casa".

La víctima ha relatado ante la juez de instrucción número 8 de Barcelona lo sucedido el pasado 31 de marzo cuando presuntamente un cabo, un mosso d'esquadra y dos agentes en prácticas le agredieron en la comisaría de Les Corts.

El joven fue trasladado al centro de detenidos de la policía autonómica en Les Corts desde el distrito de Sant Martí, en el otro extremo de la ciudad, para ser identificado ya que se había negado a hacerlo en la calle cuando los agentes mediaron en una discusión que mantenía "con dos personajes".

Detención ilegal

Además de los tres presuntos agresores -el cuarto no pudo personarse por "motivos personales"- ha comparecido ante la juez un quinto mosso d'esquadra que participó en la detención de Rubén Pérez a petición de la defensa que considera que la detención fue ilegal.

El detenido se mostró agresivo antes, durante y después de la detención

Según la defensa de los mossos d'esquadra, éstos utilizaron "la fuerza mínima imprescindible" para evitar que Rubén Pérez les lesionara ya que "el detenido se mostró agresivo en todo momento".

De hecho, si la cámara oculta que les delató no hubiera existido ellos habrían actuado "exactamente igual" a como lo hicieron.

La versión del detenido

En su declaración, el presunto agredido ha asegurado que le pegaron "puñetazos y patadas" hasta que perdió el conocimiento, llegando a defecarse encima.

"Me desperté y seguían con los golpes, me pusieron las esposas y un casco de moto y me metieron en la celda", explicó.

Los agentes de la policía autonómica le empujaron "de buenas a primeras" según ha relatado ante la juez y "no vinieron con el buenas noches, como es habitual en ellos. Esta vez se les fue de las manos".

El agredido trabajo en el sector "servicios" y ha explicado que da de comer "casi a diario" a muchos mossos d'esquadra sin "ningún problema".

Niegan las torturas

No vinieron con las buenas noches, como es habitual. Esta vez se les fue de las manos

La defensa de los agentes han asegurado que "no es cierto que hubiera ningún tipo de tortura" y explicaron que "probablemente" se ha producido un equívoco que esperan que se aclare "en el juzgado".

Han comentado que los agentes redujeron a Rubén Pérez para evitar que les lesionara ya que anteriormente la víctima había lesionado ya a dos policías al ser detenido y causó daños en dos coches patrulla mostrándose agresivo "antes, durante y después" del arresto.

El abogado Carles Monguilot ha afirmado que la grabación de la cámara de seguridad oculta en la comisaría "cuadra perfectamente con la versión que han dado los agentes en el atestado".

Rubén Pérez fue detenido por dar un empujón en el pecho a uno de los agentes denunciados y acometerlos.

"Ha habido una actuación profesional con fuerza porque la agresividad del detenido era obvia", ha manifestado el abogado.

Los cuatro agentes están suspendidos de empleo y sueldo después de que el directos general de los Mossos d'Esquadra presentara una denuncia ante la Fiscalía por lo sucedido.