Corea del Norte debe invitar de nuevo a los inspectores nucleares internacionales y comenzar de inmediato el desmantelamiento de su reactor nuclear en Yongbyon, instó el sábado el Departamento de Estado de EEUU.

En un comunicado, el portavoz del Departamento, Sean McCormack, indicó que "depende de Corea del Norte cumplir plenamente sus compromisos, invitando de nuevo al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y comenzando inmediatamente el cierre y sellado de sus instalaciones nucleares en Yongbyon".

Esas iniciativas permitirán que otros países entreguen a Corea del Norte cerca de 50.000 toneladas de combustible pesado, recordó el portavoz.

McCormack indicó que la paciencia de Estados Unidos "no es infinita" pero ese país está dispuesto a conceder "unos días más" de plazo a Pyongyang para que cumpla el compromiso alcanzado hace dos meses en Pekín, por el que se compromete a desmantelar sus instalaciones nucleares.

El plazo para iniciar el desarme nuclear por parte norcoreana expiró hoy sin que Pyongyang lo haya cumplido.

Pyongyang no tiene intención de ponerse a desmantelar sus instalaciones antes de recibir el dinero bloqueado por EEUU

Las autoridades norcoreanas habían advertido la víspera que sólo comenzarán a aplicar el acuerdo de Pekín, dentro de las negociaciones a seis bandas, cuando tuvieran la certeza de recibir los 25 millones de dólares de sus cuentas bancarias de Macao.

La recuperación de esos fondos, embargados durante un año y medio por Estados Unidos y desbloqueados el pasado 19 de marzo, se ha convertido en una nueva piedra en el camino de la anhelada desnuclearización de la península coreana.

Pyongyang culpa a Washington de los problemas técnicos relacionados con la imposibilidad recuperar esos 25 millones de dólares, aunque insiste en su compromiso con el desarme a cambio de ayuda energética.

El proceso técnico de suspensión de las actividades en la central de Yongbyon "requiere una semana" y Pyongyang no tiene intención de ponerse manos a la obra antes de recibir el dinero, aseguró recientemente un alto cargo norcoreano a la agencia rusa Interfax.