El jefe de la célula terrorista a la que supuestamente pertenecían tanto los dos suicidas que se inmolado este sábado en Casablanca como los cuatro que murieron el pasado martes ha sido detenido, según informan fuentes oficiales marroquíes.

La policía detuvo también al presunto adjunto del cabecilla, que podría ser una mujer, y se incautó de una cantidad no precisada de explosivos, que estaban escondidos en varios zulos.

Además las fuerzas de seguridad marroquíes han informado también del hallazgo de un cinturón con explosivos abandonado cerca del hotel "Rivoli", en la misma zona donde esta mañana se suicidaron los dos terroristas.

Un tercer supuesto terrorista, cuyo nombre es Mohamed Chihab, detenido esta mañana por la policía, que está analizando un cinturón del que este individuo se deshizo antes de ser interceptado y que podría llevar adosada una bomba.

Cadena de suicidios

A media mañana dos terroristas ya identificados como Mohamed Maha y Mahyub Salahedin se suicidaban hacer estallar las bombas que llevaban adosadas a sus cuerpos cuando la policía les perseguía por el centro de Casablanca, informaron fuentes policiales marroquíes.

En estas explosiones no ha habido víctimas mortales, según las fuentes, pero una transeúnte ha resultado herida, aunque su estado no reviste gravedad.

Un tercer terrorista que huyó del lugar de los hechos, en el bulevar Mulay Yusef, de Casablanca, está siendo buscado por la policías.

Los dos terroristas, dos hombres jóvenes, hicieron estallar las bombas tras señalar con el dedo al cielo, en un gesto que alude a Dios, relatataron varios testigos.

Poco después, las fuerzas de seguridad marroquíes acordonaron el barrio.

Hicieron estallar las bombas tras señalar con el dedo al cielo, en un gesto que alude a Dios
A escasa distancia de donde se inmolaron estos terroristas, se encuentra el American Language Center, centro oficial de idiomas que depende de la Embajada americana en Marruecos.

La policía cree que los dos terroristas se dirigían a este edificio pero que al verse perseguidos por los agentes hicieron estallar las bombas que llevaban adosadas a sus cuerpos.

En esta zona, se encuentran las sedes de otros consulados de países occidentales.

Este hombre no era uno de los radicales que estaba en busca y captura por estar relacionado con los que el pasado martes se suicidaron también en Casablanca.

Otros tres supuestos suicidas se hicieron explotar el martes tras una redada policial en una casa de un barrio marginal de la ciudad marroquí, en la que un cuarto sospechoso fue abatido por la policía. Un agente resultó muerto en una de las explosiones.

El jueves, dos personas fueron detenidas en el barrio Al Farah de la ciudad, uno de ellos después de entrar en una casa y amenazar con hacer estallar un artefacto, poco antes de que fuera detenido por la Policía, que constató que no llevaba encima explosivos, informaron el jueves fuentes oficiales.

La otra persona fue detenida en un control rutinario, en el mismo barrio, en el marco de las investigaciones llevadas a cabo tras los atentados suicidas.