El alcalde de Granada, José Torres Hurtado (PP), ha subrayado este miércoles que la implantación de la Línea de Alta Capacidad (LAC) "no es un capricho" sino que busca adaptar la movilidad a la normativa comunitaria, además de que la ciudad podría haber perdido subvenciones al transporte público "si no movía ficha" en esta materia.

Torres Hurtado ha contestado de este modo a preguntas de los periodistas sobre las críticas que los grupos municipales de la oposición (PSOE, IU y UPyD) han realizado estas últimas semanas sobre la reforma del sistema de movilidad aplicado por el equipo de gobierno.

El regidor ha justificado los cambios implantados en la necesidad de cumplir con la normativa comunitaria, la cual apunta a una serie de modificaciones en las ciudades para que "sean habitables". A este respecto, ha recordado que el centro de Granada "casi nunca ha pasado el examen sobre acumulación de partículas y contaminación acústica como consecuencia de las numerosas líneas de autobús que pasaban".

Además ha relatado que al Ayuntamiento llegó hace un tiempo —la decisión de implantar la LAC ya estaba tomada— una notificación del Ministerio de Economía en la que "amenazaba" con retirar la subvención al transporte público, que ronda los cuatro millones de euros, si la ciudad "no movía ficha" en materia de movilidad.

En este contexto, Torres Hurtado, que se ha mostrado consciente de que estas "grandes reformas" siempre requieren ajustes, ha reprochado a la oposición municipal que no colabore "aportando soluciones", al tiempo que ha agradecido a los ciudadanos el "esfuerzo realizado para adaptarse al nuevo sistema".

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