Padres del CEIP Cremona de Alaquàs (Valencia) han llevado este miércoles a sus hijos de tres años al centro para reivindicar la reapertura de la unidad de este nivel, suprimida en el arreglo escolar realizado por la Conselleria de Educación para este curso, por lo que los menores no se han podido matricular en este colegio.

Según ha indicado a Europa Press una portavoz de la Plataforma Colegio Cremona-Todos somos Cremona, su postura es que "los hermanos y niños del Cremona se quedan ahí sí o sí" y, por este motivo, han acudido al centro con los menores, acompañados por "ocho voluntarios externos, profesores jubilados o en paro", y han "entrado al barracón que se querían llevar para desmantelar el aula de tres años".

La también miembro del AMPA ha asegurado que, poco después, "la Policía Nacional ha desalojado a los padres y a los voluntarios de los barracones y los niños se han quedado custodiados por docentes del centro". Además, ha criticado que "inspectores de educación, por mediación de la dirección, han llamado a los padres para decirles que fueran a recoger a los niños que habían dejado abandonados", algo que considera "otra mentira más de la administración porque estaban con maestros y sus padres, en la puerta del colegio toda la mañana".

Desde la plataforma han reprochado al Consell que "lejos de ver que a lo mejor se han equivocado y rectificar, utilizan el poder y la fuerza para coaccionar a los padres" y han remarcado que los padres "se acogen a la decisión del Consejo Escolar Municipal de que la habilitación del aula que se necesita en Alaquàs sea en el Cremona".

"Es justo que los niños de tres años vayan con sus hermanos", argumentan los padres, quienes agregan que "la libertad de elección tiene que ser igual para todos" y ellos quieren que sus hijos "vayan al Cremona, aunque esté en barracones, por su proyecto educativo".

El arreglo escolar "no se va a modificar"

Por su parte, fuentes de la Jefatura Superior de Policía han indicado a Europa Press que no han actuado en el centro y, desde la Conselleria, han explicado que el arreglo escolar se realiza cada año para adaptar las unidades educativas a la población escolar de cara al curso siguiente y éste "determinó que en Alaquàs se tenía que eliminar esa unidad y, a fecha de hoy, no se va a modificar".

La titular de Educación, María José Català, se ha referido a estos hechos en la apertura del curso en Valencia y ha instado a "sacar del ámbito educativo la protesta, el debate político y el debate sindical". Así, ha realizado "una llamada a la responsabilidad" que espera que atiendan "tanto sindicatos como partidos políticos que hoy han querido, de alguna manera, trastocar un inicio de curso que, para los niños del Ciudad de Cremona, tenía que haber sido normal".

En cuanto a si ese colegio volverá a tener aula de tres años, ha resaltado que, "en función de la natalidad, del número de niños de tres años que tenga cada ciudad y de las plazas vacantes que haya en colegios construidos, se puede trabajar sobre ese centro y sobre cualquier centro tanto la habilitación como, en su caso, la supresión de unidades en caso de que no haya niños suficientes".

Desde Escola Valenciana, han anunciado que solicitarán a las Corts, el Síndic de Greuges, el Consell Valencià de Cultura, la Xarxa Vives d'Universitats y la Acadèmia Valenciana de la Llengua que "se pronuncien sobre el asedio policial de la consellera al Ciutat de Cremona". Su presidente, Vicent Moreno, se ha mostrado "consternado" después de que "en vez de llevar a un maestro, Català haya optado por llevar a la policía y desalojar a familias y profesorado voluntario".

"ha sustituido el diálogo por las porras"

Por su parte, la coordinadora general de EUPV, Marga Sanz, ha acusado a Català de haber "sustituido el diálogo por las porras" y ha exigido "su dimisión", que dé "explicaciones en las Corts sobre el comportamiento de la Policía en el Colegio Cremona" y también la "apertura inmediata" de la línea de infantil del centro.

Su compañera de grupo parlamentario Esther López Barceló le ha reprochado asimismo que "no ha permitido a los centros que se puedan adecuar las instalaciones para dar clase" y que, "en Alicante, muchos centros han tenido temperaturas que prácticamente se acercaban a los 40 grados y no han podido dar clase".

En su opinión, "es algo totalmente irracional y responde al capricho de una consellera que lo que no está haciendo es invertir y poner los medios para garantizar que se acaben los barracones" y, como ejemplo, ha citado el centro público Manjón Cervantes.

A su vez, el portavoz de Compromís en materia de educación, Josep Maria Pañella, ha afirmado que "el comienzo de curso con intervención policial ha sido más propio de dictaduras de otros lugares y tiempos" y que "la decisión de enviar a la policía para amedrentar, intimidar, amenazar y coaccionar a los padres de varios colegios públicos valencianos, entre ellos el Cremona, ha sido una imagen deprimente y, al mismo tiempo, muy ilustrativa del talante poco democrático y dictatorial del Consell de Alberto Fabra".

Pañella ha asistido al inicio de curso en Muro d'Alcoi para solidarizarse con El Bracal, que "espera en aulas prefabricadas desde 2008", y ha animado a toda la comunidad educativa a "resistir porque es el último curso que tendrán que soportar atrocidades, imposiciones, amenazas e impertinencias del peor gobierno de la historia, sostenido por un partido caracterizado por luchar a ultranza contra una escuela pública de calidad, plural y en valenciano".

La portavoz del Consejo Territorial de UPyD en la Comunitat, Alicia Andújar, también ha criticado que "lo que pasa en el Cremona representa la intolerable política del Consell con la educación pública", tras asistir al centro invitada por la asamblea de padres.

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