Buque Sewol
Miembros de los servicios de rescate trasladan el cuerpo de una de las víctimas del naufragio del Sewol en Jindo (Corea del Sur). EFE/Jeon Heon-Kyun

Varios miembros de la tripulación del Sewol, el ferry surcoreano que se hundió el pasado mes de abril dejando un saldo de más de 300 muertos, la mayoría niños, han reconocido que estaban bebiendo cerveza mientras esperaban el rescate, durante una nueva sesión del juicio contra el capitán y los 14 tripulantes, que se celebra en la ciudad de Gwangju.

Un tripulante ha declarado que él y un compañero bebían cerveza en un pasillo mientras esperaban a ser rescatados por los guardacostas, después de la nave comenzase a escorarse.

Tomamos un trago para calmarnos

"Tomamos un trago para calmarnos" ha reconocido este tripulante, que trabajaba como mecánico en el ferry y que ahora se enfrenta a cargos por negligencia. Estas declaraciones y su presunta conducta durante los momentos finales del trágico suceso --que ya es considerado como el peor desastre marítimo de Corea del Sur en 44 años--, han despertado la ira de los familiares de la víctimas.

Los quince miembros de la tripulación en el juicio, entre los que se encuentra el capitán, Lee Joon-seok, de 68 años de edad, han dicho que pensaban que era el trabajo de los guardacostas evacuar a los pasajeros. El capitán y tres de los tripulantes se enfrentan a cargos por homicidio en este juicio que arrancó el pasado mes de junio.

Las imágenes de vídeo de la fuga de la tripulación desencadenó indignación en todo Corea del Sur, después de que hubiesen ordenado a los pasajeros, la mayoría de los cuales eran niños de una escuela secundaria, quedarse en sus cabinas mientras el ferry se hundía. Se
estima que unos 250 estudiantes murieron ahogados.