El Banco de España ve "coherentes" las últimas cuentas de Rodrigo Rato en Bankia

  • Así lo ha asegurado un inspector del Banco de España.
  • Asegura que la alarma saltó a raíz de una aviso del FMI.
Rodrigo Rato toca la campana que dio la salida a Bolsa de Bankia el 20 de julio de 2011, imagen que se ha quedado como símbolo de la crisis.
Rodrigo Rato toca la campana que dio la salida a Bolsa de Bankia el 20 de julio de 2011, imagen que se ha quedado como símbolo de la crisis.
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El Banco de España consideró que las cuentas que se formularon en marzo de 2012, bajo la presidencia de Rodrigo Rato, arrojaban unos beneficios de 309 millones en 2011, "eran contablemente coherentes con lo que pensaba" el supervisor sobre la entidad "en ese momento".

Así lo ha asegurado el inspector José Antonio Gracia durante sutestifical ante el instructor del 'caso Bankia', Fernando Andreu, al que ha señalado que las cuentas reformuladas en mayo, que tradujeron los beneficios en unas pérdidas de 2.979 millones, también fueron "razonables", han informado fuentes jurídicas.

Otras fuentes presentes en la declaración concretan que Gracia ha resaltado que las de marzo eran "contablemente coherentes con lo que pensaba el Banco de España sobre la entidad en ese momento", pues por una parte reflejaban la rentabilidad ajustada en BFA, y por otra, el esfuerzo de la entidad por cubrir el deterioro del sector promotor.

El inspector ha destacado que las alarmas saltaron a raíz de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicara un avance en el que, sin citar a Bankia, decía que era "crítico" que adoptara "medidas prontas y decisivas para reforzar su balance y mejorar su gobernanza", al tiempo que la agencia Moody's rebajaba la calificación del grupo.

Poco antes, el 17 de abril, el supervisor había aprobado el primer plan de Rato al entender que cumplía con todos los porque cumplía con todas las exigencias de saneamiento del real decreto de reforma financiera de febrero, aunque le exigía algunas medidas complementarias, ninguna de ellas ayudas públicas, al entender que Bankia no las necesitaba.

Sin embargo, el informe del FMI precipitó una reunión el 27 de abril entre el entonces director general de supervisión, Jerónimo Martínez Tello, y el equipo de Rato para acelerar un nuevo plan para calmar a los mercados. Fue así como Bankia empezó a trabajar en un nuevo documento y pedir una ayuda de 7.000 millones.

Un correo de ayuda

Esa tarde, el inspector envió un correo a los directivos Sergio Durá y Leopoldo Alvear para pedir precisiones sobre el plan aunque, en todo caso, se trataba de un borrador muy preliminar que apenas tuvo tiempo para analizar, ya que Rato dimitió solo tres días después, ha subrayado.

También ha declarado el jefe del equipo de inspección asignado a Caja Madrid, que firmó el informe de 3 de diciembre de 2010 en el que se auguraban unas pérdidas de 3.000 millones en los cinco siguientes años y de 12.000 para el conjunto de las siete cajas que conformaron Bankia.

De acuerdo con el informe, Del Río ha considerado que el préstamo de 4.465 millones que Rato solicitó en 2010 al FROB era suficiente para sanear Caja Madrid y para cubrir esas pérdidas, de acuerdo siempre con las condiciones macroeconómicas de ese momento.

Preguntado por cómo preveía el supervisor que la entidad fuera a devolver el préstamo, ha insistido en que las previsiones macroeconómicas, con las que trabajaba el Banco de España, permitían pensar que iba a haber unos beneficios futuros con las que compensar las pérdidas y devolver la ayuda. Sin embargo, "las proyecciones macro de todos los organismos e instituciones fallaron".

Por último, el inspector Jesús José Cabezas, que elaboró el informe sobre la compra del City National Bank de Florida, ha recordado a preguntas de una de las acusaciones que en ese documento vaticinaba un deterioro patrimonial de 570 millones de dólares en un año para Caja Madrid.

Compra fraccionada

Una compra que se hizo de forma fraccionada, abonando primero el 83% (618 millones de euros) y después el 17% restante, por el que desembolsó 127 millones, con lo que, según el inspector, se eludió la autorización preceptiva de la Comunidad de Madrid.

La preguntas sobre esta adquisición han levantado la protesta del letrado de Miguel Blesa Carlos Aguilar, que defiende en el "caso Bankia" a Ángel Acebes, que ha alegado que esa cuestión no es objeto de este procedimiento.

Pero el juez ha respondido que era pertinente en la medida de que esa adquisición pudo conllevar un deterioro patrimonial para Bankia.

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