Un juzgado de Wiesbaden, en el centro de Alemania, desautorizó el martes a una joven a convertir las cenizas de su padre en un diamante, después de que su abuela y madre del fallecido presentara una demanda en su contra y reclamara que el cuerpo de su hijo fuera enterrado en la tumba familiar en Wisbaden.

La abuela, de 86 años, decidió demandar a su nieta, de 19 años, después de que esta última contratara a una empresa funeraria para que trasladara el cadáver de su padre hasta Suiza, donde la empresa Algordanza lo sometería a un proceso químico capaz de convertir sus cenizas en una piedra preciosa.

La demanda de la anciana paralizó esa operación y, según informó hoy el juzgado, el abogado de la hija y nieta no ha podido demostrar que la última voluntad del fallecido fuera transformar sus cenizas en un brillante, después de morir en enero a causa de un cáncer.

La madre del finado aseguró durante el juicio, que tras visitar el panteón familiar las pasadas navidades poco antes de morir su hijo afirmó que "pronto" yacería él también allí.

El abogado de la hija estudia presentar recurso contra la resolución judicial, tras conocer el contenido de la misma.

La citada compañía suiza consigue crear un brillante mediante la extracción del 20 por ciento de carbono que existe en las cenizas humanas, tras someterlo a una presión de hasta 60.000 kilobares y a una temperatura de 1.500 grados durante seis semanas.