La Policía Local de Coslada detuvo este fin de semana a M. A. J. S., de 33 años, que conducía con una tasa de alcohol de 1,51 miligramos, seis veces más de lo permitido y la más alta registrada en la localidad.

El detenido, español, de Alcalá de Henares, acababa de cumplir una condena de retirada de carné de dos años también por un delito contra la seguridad del tráfico. El hombre no mantenía la verticalidad ni era capaz de articular palabra.

Los policías estaban en un control de alcoholemia cuando vieron un vehículo que se acercaba a gran velocidad, por lo que le hicieron señales para que parase.

El conductor aceleró para huir. Los agentes iniciaron su persecución y lo interceptaron a unos 800 metros, en la avenida del Jarama con la de la Cañada.

Durante la persecución el vehículo circuló a gran velocidad, invadió ambos carriles e iba en zigzag. Al identificar al conductor, «los agentes no se explicaban cómo podía conducir con los síntomas de embriaguez que presentaba», señala la Policía en un comunicado.

Al borde del coma

Con una tasa superior a 1,5 miligramos, la conducción se hace imposible, se entra en un estado de embriaguez profunda, sopor y progresiva inconsciencia. A partir de dos miligramos, existe la posibilidad del coma. El conductor fue remitido al Juzgado de Guardia de Coslada y el vehículo fue inmovilizado.