jóvenes desamparados
Un grupo de jóvenes desarrolla su tarea en un laboratorio. (Archivo)
Tener entre 18 y 24 años supone estar en situación de peligro en el mercado de trabajo. La excesiva protección laboral que hay en España, donde despedir a un empleado sigue saliendo muy costoso para la empresa, hace que el 65% de los jóvenes se encuentren en una situación precaria, con un contrato temporal. Ésta es una de las conclusiones principales del estudio Generación Y y mercado laboral: modelos de gestión de recursos humanos para los jóvenes profesionales, elaborado por el Instituto de Empresa en colaboración con Adecco.

El informe compara la situación laboral de la generación que está accediendo ahora a sus primeros puestos de trabajo con el resto de generaciones en 15 países europeos.

Los países con menos leyes protectoras del empleo como Gran Bretaña, Irlanda, Suiza o Dinamarca alcanzan una tasa de empleo del 57% entre la población joven, mientras que en España, Francia, Grecia o Portugal, donde las leyes regulan excesivamente las políticas de contratación, la tasa de empleo de los más jóvenes alcanza tan sólo el 32%.

Además del colectivo de trabajadores menores de 25 años, las mujeres y los inmigrantes son los más desprotegidos del mercado laboral.

Conseguir un contrato estable que reporte unos ingresos acordes con el trabajo desempeñado y la posibilidad de promocionarse dentro de la empresa son algunos de los anhelos de esta generación. En los países con leyes menos protectoras, donde la estabilidad está más afianzada, la preferencia de los jóvenes al acceder al mercado laboral es tener la posibilidad de aportar su iniciativa en el trabajo.

La solución para evitar la precariedad laboral de los jóvenes españoles pasaría por generar mayor oportunidades de empleo. Para ello, el estudio de Adecco y el Instituto de Empresa plantea dinamizar el mercado laboral y crear un nivel de seguridad aceptable para toda la población.

Una generación esperanzada

A la denominada Generación Y, en la que se engloba a los jóvenes de 18 a 24 años, se le atribuyen una serie de características que la diferencian de sus predecesoras, la Generación X o la del Baby-boom. En rasgos generales se habla de los integrantes de la Genaración Y como jóvenes esperanzados ante la vida, decididos en el trabajo, corteses ante la autoridad, con un gran espíritu de grupo y a los que les gusta que la gente se encuentre a gusto en el trabajo.