El Consejo de Ministros de Transportes de la UE ratificó el jueves por unanimidad el acuerdo de "cielos abiertos" con EEUU, que liberará el tráfico aéreo entre ambos lados del Atlántico, facilitará las fusiones y adquisiciones de aerolíneas y creará 80.000 puestos de trabajo en cinco años.

Según fuentes comunitarias, los representantes de los Veintisiete lograron ponerse de acuerdo para desregular el sector de la aviación en Europa, tras superar Reino Unido sus reticencias iniciales.

La compañía española Iberia ha liderado las subidas de la Bolsa de Madrid en los últimos días, en medio de rumores sobre posibles operaciones de compra o fusión, impulsadas por la resolución alcanzada hoy en Bruselas.

Se especula con que la compradora podría ser British Airways, que presionó infructuosamente al Gobierno británico para que vetara el acuerdo, porque a partir de ahora tendrá que abrir el aeropuerto londinense de Heathrow a las empresas europeas y estadounidenses.

El pacto global se ha fraguado después de cuatro años y once rondas negociadoras

El Reino Unido renunció al veto a cambio de una moratoria para la liberalización del citado aeropuerto.

España, en desventaja

Las empresas españolas estaban hasta la firma del acuerdo en desventaja con respecto a otras comunitarias, ya que España no cuenta con un acuerdo bilateral de "cielos abiertos" con Estados Unidos, del que sí disfrutan otros dieciséis países comunitarios.

El pacto global -que se ha fraguado durante cuatro años y once rondas negociadoras- deberá ser aprobado mañana por unanimidad para ser firmado con Washington en la próxima cumbre bilateral del 30 de abril, y entrar en vigor el 28 de octubre de este año.

A partir de entonces, comenzará la "batalla" entre las compañías aéreas europeas y estadounidenses, que podrán empezar a operar desde cualquier aeropuerto y adquirir hasta el 49% de empresas de ambos lados del Atlántico.

La liberalización del espacio aéreo supondría la creación de nuevas rutas y un crecimiento de 26 millones de pasajeros en los próximos cinco años, además de abaratar los billetes de avión y crear 80.000 puestos de trabajo, según las previsiones de la Comisión.

Todas las compañías aéreas europeas podrán despegar de cualquier país de la UE y aterrizar en cualquier punto de EEUU

Además, todas las compañías aéreas europeas podrían despegar de cualquier país de la UE y aterrizar en cualquier punto de EEUU, y también se permitiría que una aeronave con salida desde Europa volara primero a Estados Unidos y después a un país tercero.

Otra de las posibles ventajas será que se tenderá a unificar las medidas de seguridad para los pasajeros, por lo que no habría que duplicar los controles en el país de origen y en el de destino.

Menos emisiones

Sobre los aspectos medioambientales, no se ha incluido el comercio de emisiones de CO2, debido a que está aún en estudio por parte del Parlamento y el Consejo Europeo.

No obstante, las partes se comprometen a "optimizar" las rutas para que sean menos contaminantes y a cooperar para la investigación en este sentido.