Una máquina retroexcavadora de las obras de la M-30 rompió ayer una tubería de agua en el paseo de Yeserías, lo que motivó la inundación de la calzada en la confluencia de dicho paseo con el de la Chopera, bajo el puente de Santa María de la Cabeza (Arganzuela), y su cierre al tráfico durante cuatro horas.

La rotura, que ocurrió a las 8.30 horas, afectó a una tubería de 400 milímetros de diámetro por la que se vertieron miles de litros de agua.

Un portavoz del Canal de Isabel II aseguró ayer que, tras detectarse la incidencia, técnicos de la empresa se trasladaron al lugar de los hechos y procedieron a cortar el agua entre dos válvulas poco después de las 10.00 horas. Este retraso se debió «a que los técnicos tardaron en llegar por el tráfico», dijeron fuentes del Canal.

Se mantuvo el suministro


Además, el hecho de que entre las dos válvulas hubiera un kilómetro de distancia pudo haber motivado que durante un tiempo siguiera manando agua residual.

El Canal informó que esa tubería no lleva agua a los domicilios, por lo que no hubo que cortar suministro a los vecinos. Los Bomberos del Ayuntamiento acudieron a la zona para achicar agua a través de varias bombas y tuvieron que rescatar a tres ocupantes de una furgoneta que se adentró en el paseo de Yeserías inundado.

Finalmente, el agua se evacuó a través de tres alcantarillas. La tubería quedó reparada por la tarde.

«Afectó poco al tráfico»

La Policía Municipal cortó el paso subterráneo del puente de Praga y desvió a los vehículos por calles adyacentes. Aunque el corte duró cuatro horas (hasta las 12.30 h), el Ayuntamiento de Madrid aseguró que la inundación no afectó la circulación de vehículos por la zona, pues el paseo de Yeserías es una vía muy ancha y tiene alrededor otras calles amplias como Embajadores y el paseo Imperial, con «alta capacidad para absorber gran cantidad de vehículos», dijeron.