Francisco y Elsa trabajaban hasta hace unos días para la empresa concesionaria del  Ayuntamiento de Madrid del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), pero ayer denunciaron que los han despedidos por criticar la «arbitrariedad» con la que se multa y por negarse a sancionar cuando no era necesario.

 

Según el relato de los afectados, la empresa los despidió por no multar coches oficiales ni vehículos policiales camuflados, a Elsa, y por llevar mucho tiempo sin poner multas, a Francisco.

Linchamiento público

Ambos ex empleados acompañaron ayer a los vecinos antiparquímetros y constataron su denuncia de que las empresas les tienen «acosados», vigilados y sometidos «a un linchamiento público» por oponerse al SER.

Por otra parte, ayer la asociación Adeces pidió al Ayuntamiento que tras las elecciones imponga el pago por minutos en todos los parquímetros.