Un sondeo realizado por la BBC entre 5.000 personas ha concluido que Sean Connery es el británico con el acento inglés más agradable. El actor escocés adelanta de este modo a otros genuinos británicos, como el también actor Hugh Grant.

¿Y en castellano?

En nuestro país, personajes como Paco Martínez Soria, Eugenio, Fernando Fernán-Gómez o incluso Boris Izaguirre han hecho del acento su santo y seña. ¿Se imaginan a Ramón Langa (que pone voz a Bruce Willis en las películas) diciendo «la ciudad no es para mí» o al fallecido Paco Martínez Soria exaltándose con «¡es divino!» del mismo modo que lo haría Boris?
El acento es, en definitiva, la auténtica marca de la casa de un pueblo o persona al hablar en castellano. Para la Real Academia implica «las peculiaridades no sólo de entonación y pronunciación, sino aquellas diferencias que enfrentan un lugar u otro con idioma común», dice el académico Gregorio Salvador.
Pero también es cierto que «no existen acentos puros, sino tantos como lugares en que se habla español», y acaso tantos como personas, timbres o cadencias surgidas de esa voz que embelesa el pabellón auditivo. ¿Es Iñaki Gabilondo quien tiene el acento más atractivo? ¿Nos parece igual un soez «váyase a la mierda» en boca de Fernán-Gómez que en la de Mara Torres? Cuál es la voz que les atrapa hasta expresar «caray, ¡cómo habla!».