La Fuerza para la Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) y el Ejército afgano han comenzado hoy una operación a gran escala en la provincia sureña de Helmand con el fin de "mejorar la seguridad", y combatir a los talibanes y los narcotraficantes en la zona, según informó un comunicado oficial.

Participarán 4.500 militares de la OTAN y 1.000 soldados de las Fuerzas Armadas de Afganistán
En la denominada "Operación Aquiles" llegarán a participar hasta 4.500 militares de la OTAN y cerca de 1.000 soldados de las Fuerzas Armadas de Afganistán, lo que la convertirá en
"la mayor operación conjunta lanzada hasta la fecha" en este país, según la nota.

La iniciativa que comenzó hoy pretende "mejorar la seguridad en las zonas en las que extremistas talibanes, narcotraficantes y otros elementos intentan desestabilizar al Gobierno de Afganistán", agrega el documento.

La "Operación Aquiles", cuya duración es "indeterminada", pretende además "dar poder a los ancianos de las aldeas para que se hagan cargo de sus comunidades, tal y como han hecho en otras partes del sur de Afganistán sin la influencia de extremistas talibanes", señaló el general Ton van Loon, del Comando Regional del Sur.

La provincia meridional de Helmand es una de las más aquejadas por la violencia en Afganistán, donde en lo que va de año han muerto unas 450 personas a causa de los enfrentamientos.

Tanto la OTAN como el Ejército afgano se preparan para un recrudecimiento de los combates con los talibanes a partir de la primavera, tras detectar que están haciendo preparativos para una ofensiva.