La Universidad ajusta su oferta de plazas para adaptarse a la demanda real de alumnos que quieren entrar en sus aulas. Se trata de una orden de la Junta de Andalucía y del Gobierno central para conocer con exactitud qué se ofrece y cuántos pupitres se quedan vacíos en las universidades españolas.

Por primera vez en la historia de la institución granadina todas sus carreras tendrán números clausus. Así, el curso que viene habrá 10.478 asientos para los alumnos de primer ingreso en 74 titulaciones (incluidas Ceuta y Melilla). La oferta supera en 266 el número de matriculados este curso (10.212), por lo que, en principio, todos los que soliciten estudiar en Granada podrán acceder.

Las carreras que seguirán siendo conflictivas, porque vuelven a reducir por segundo curso consecutivo el número de admisiones, son Arquitectura, que baja en nueve alumnos para situarse en los 172; Económicas, también con diez estudiantes menos (275), LADE (310) con una disminución de 13 estudiantes, y Farmacia que se queda en 350 (11 menos que este curso).

Las tradicionales 67 titulaciones con límite (4 de ellas en Ceuta y Melilla) tienen capacidad para recibir a 8.408 estudiantes, 1.059 menos que este curso. Sin embargo, «la reducción se ha planteado en las carreras que no llenaban como Sociología, donde este año se ofertaban 175 plazas y sólo se matricularon 78 o Historia del Arte, en la que el límite se situaba en 250 y no llegaron ni a los 150», afirman fuentes del Rectorado.

Selectividad marcará la pauta

Las carreras con los accesos más restringidos volverán a estar marcados por las peticiones de selectividad. Medicina será una de las más complicadas para entrar, con 221 plazas (once menos que este año) y con una nota de corte que supera el ocho o Traducción e Interpretación de inglés, con 120 alumnos. Por otro lado habrá 10 plazas más para Educación Social y 60 más en Educación Infantil impartida en el centro Inmaculada Concepción.