El Consell de Ibiza ha lamentado la "falta de control económico y administrativo" con el que se trabajó la pasada legislatura, tras conocer las incidencias detectadas por la Sindicatura de Cuentas, que ha alertado que en 2010 se pagó una factura de 299.576,23 euros por unas obras ejecutadas en el hipódromo de Sant Rafel.

Según han informado desde la institución, los trabajos se ejecutaron sin haberse formalizado ningún expediente de contratación, por lo que se incumplieron los principios de publicidad, transparencia y libre concurrencia a los que está obligada la administración.

El Consell ha asegurado que esta incidencia se añade a otras irregularidades detectadas por la Sindicatura, como el hecho de incluir los costes de la carretera de Sant Rafel a Santa Gertrudis como "gasto corriente" y no como inversión durante dos ejercicios presupuestarios.

La institución ha asegurado que esta irregularidad, que se solventó en 2011, permitió que el Consell cumpliera con los requisitos para endeudarse y solicitar créditos ICO y que, en caso de haberse llevado correctamente la contabilidad, no se habrían podido formalizar.

El conseller de Economía y Hacienda, Álex Minchiotti, ha destacado "las numerosas irregularidades administrativas que se encuentran procedentes de la pasada legislatura".

Asimismo, ha criticado "que no se hiciera caso de procedimientos administrativos, como sacar a concurso público las obras o evitar la fragmentación de contratos, como es el caso del proyecto de Playa d*en Bossa". Minchiotti también ha destacado las irregularidades en la gestión del Consorcio Sociosanitario, que también ha puesto de manifiesto la Sindicatura de Cuentas.