La acusada de atropellar a dos peatones: «Sólo bebí un cubata»
La acusada del atropello entra ayer en la sala. (Miriam Chacón/Ical).
El juicio por el atropello de la calle García Morato, ocurrido en mayo de 2005 y en el que murieron dos peatones y otros cuatro resultaron heridos, comenzó ayer con la declaración de los dos imputados y varios testigos.

En el banquillo se sentaron los dos acusados: una joven de 25 años que, según los testigos, se saltó el semáforo en rojo y dio 0,82 mililitros por litro en las pruebas de alcoholemia; y un repartidor que, como apunta el atestado policial, parecía ir a una velocidad por encima de los 50 kilómetros por hora permitidos. Ninguno de los dos reconoció ayer los hechos de los que se les acusa.

«Vi el semáforo en verde y es posible que, al pasar, se pusiera en ámbar, pero en ningún momento lo vi en ámbar», testificó la joven, quien recalcó además que sólo consumió un cubata y que cuando firmó la declaración policial reconociendo que se había tomado cuatro copas estaba en estado de shock sin saber lo que firmaba.

El otro conductor implicado aseguró ante el juez que conducía a una velocidad de entre 38 y 42 kilómetros por hora y que arrancó con el semáforo en verde.

Testigos presenciales

Ayer comparecieron también como testigos tres policías locales que instruyeron el atestado y que explicaron en sus conclusiones que la furgoneta circulaba por encima de los límites, a juzgar por los impactos y por las huellas de frenada, y que la conductora presentaba síntomas de ingesta de alcohol y que fue la que se saltó el semáforo.
Declararon también varios testigos, entre ellos, dos conductores que estaban parados junto a la furgoneta. Ambos aseguraron que su semáforo estaba verde y que la furgoneta les adelantó «a una velocidad normal».

Presentes durante el juicio, la asociación de familiares de víctimas de accidente de tráfico Stop Accidentes le pidió al tribunal «que haga justicia con una sentencia ejemplar».

El juicio, de un vistazo

Delitos que se les imputan: Contra la seguridad del tráfico, dos de homicidio por imprudencia grave y cuatro de lesiones.

Penas solicitadas por las acusaciones particulares: Cuatro años de prisión para ella y dos para él.

La Fiscalía: Pide tres años y medio de cárcel para ella y el sobreseimiento para él, además de indemnizaciones de más de 200.000 euros y seis años sin el derecho de conducir.