Se cuelan sin pagar, pasan con un bonobús caducado o usan uno que no es suyo... La picaresca para viajar gratis en el autobús urbano es variada, pero nada rentable cuando el individuo es pillado por un supervisor.

La empresa municipal de transporte Tussam coge de media cada mes a una docena de usuarios por ir de balde en el bus y/o hacer un uso fraudulento de los títulos de viaje. Ya sea por puro despiste o con intención, son la tarjeta de la tercera edad y el bonobús solidario los billetes donde Tussam descubre más uso incorrecto. El año pasado abrieron 153 expedientes: 53 a tarjetas de la tercera edad, 50 en bonobús solidario, 40 a bonobús joven y nueve a usuarios que iban sin ningún tique.

Multa de 30,05 euros

Los castigos pueden ser multas de 30,05 euros e incluso la retirada definitiva de la tarjeta de la que fuera beneficiario el infractor, con la pérdida de la bonificación.

Pero hay más listillos que se cuelan de los que se pillan. Según denuncia CC OO, las  revisiones casi han desaparecido porque la figura del supervisor en el autobús se está perdiendo por falta de personal. El que suele detectarlos es el conductor. «Nuestra función es mero apoyo de regulación de líneas, atender las quejas... Somos apagafuegos», dice Paco Roldan, delegado sindical. Apunta que ni supervisor ni conductor tienen autoridad para obligar a un viajero a que se identifique. Eso complica la inspección.

Si pierde el bono, denúncielo

Si es beneficiario de un bonobús particular (joven, tercera edad...) y lo pierde, denuncie de inmediato, porque si otro lo usa y Tussam lo coge, puede perder el título para siempre aunque usted no tenga la culpa. Eso le ha ocurrido a C. Alba. Perdió su bono joven. Cuando se percató y fue a denunciarlo, otra persona lo había utilizado. Ahora es ella quien ha perdido el derecho. Así lo establece la normativa.