Si algún sacerdote decide bautizar a Iván, un niño de siete años al que el párroco de Puente Tocinos se negaba a bautizar si no iba a catequesis, será reprendido.

En concreto, «el vicario de la zona llamará la atención al sacerdote que bautice a este niño por incumplir el código canónico. Lo amonestará», explican a 20 minutos fuentes del Obispado de la Diócesis de Cartagena.

Por su parte, Sonia Pagán, la madre del niño a quien no  quieren bautizar, asegura que dejará de ir a la parroquia de Puente Tocinos mientras siga José Antonio Cano de sacerdote. «Me ha echado. Me tendré que ir a misa a las iglesias de Llano de Brujas o Casillas», cuenta la madre, que pretendía crear un debate de «ciertas normas de la Iglesia católica», dice.