Penélope: "No me pondré triste si dicen otro nombre"

  • Dijo que ya está contenta con la nominación.
  • Estará acompañada por su hermana y su madre.
  • Planea asistir a cuatro fiestas esa noche.
  • Presentará el Oscar a la mejor banda sonora.
  • Miró 800 vestidos antes de escoger traje.
La actriz española Penélope Cruz responde a las preguntas de los periodistas ayer viernes 23 de febrero en el hotel Wilshire Beverly Hills.
La actriz española Penélope Cruz responde a las preguntas de los periodistas ayer viernes 23 de febrero en el hotel Wilshire Beverly Hills.
EFE
Guapa y tranquila, al menos eso dice, Penélope Cruz compartió el viernes con la prensa los últimos momentos antes de sus primeros Oscar como candidata en la categoría de mejor actriz. Arrebatadora en un conjunto café, incluso en el estampado, de Oscar de la Renta, lo de tranquila lo repite mucho porque como asegura también una y otra vez no piensa en ganar.

"Y tan contenta. No voy a estar triste cuando digan otro nombre", afirma segura de que "Volver" le ha dado la candidatura como mejor actriz pero que la estatuilla se la llevará otra, probablemente la actriz británica Helen Mirren por "The Queen".

Pero la tranquilidad se convierte en un mar de lágrimas en cuanto recibe un nuevo gesto de cariño, de apoyo o de felicitación.

"Soy muy llorona"

Entre risas recuerda que es que es "muy llorona" pero también lo llama "el efecto de la nominación" que la tiene "llorando todo el año".

"Tantas emociones y yo soy muy sensible", añade antes de enjugar las lágrimas y recordar que con un ritmo tan acelerado "te tiene que salir por algún sitio".

El ritmo lo marca una semana que Cruz define como "la más ocupada" de toda su vida y que concluye el próximo domingo con la entrega de las estatuillas.

Cena en casa de Banderas

La madrileña se mueve ya como Pedro por su casa de fiesta en fiesta en este Hollywood de gala donde anoche asistió a la cena en casa de Antonio Banderas en honor al ex vicepresidente de EEUU Al Gore y su documental candidato, "An Inconvinient Truth".

"Tenía muchas ganas de conocerle", admite entusiasta de su obra y aún con energía tras recogerse todos los días de madrugada.

Irá a cuatro fiestas el domingo

Para el día de los Oscar le esperan al menos otras "cuatro fiestas de las 20 que hay", entre ellas la de Vanity Fair y el obligado Baile de los Gobernadores que organiza la Academia.

Pero la que realmente le gustaría es la de Prince, a la que va siempre, aunque el músico y amigo aún no se ha decidido si hará algo.

"No le veo yo... -titubea- pero es que es la perfecta para españoles, empieza a la una y acaba a las seis de la mañana".

Un domingo intenso

El domigo será su días más largo porque su jornada comenzará a eso de las 10.00 hora local (18:00 GMT) cuando llegue el equipo que se encargue de su belleza.

El vestido lo tiene escogido, tras unas "siete pruebas" y unos "800 candidatos", explica, pero sus labios están sellados sobre el modelo a pesar de que la revista "Hola" asegura que es un Dior de John Galiano.

Está mucho más parlanchina sobre la limusina ecológica que la vendrá a buscar a las 15.00 hora local, "algo que te suena como a chino cuando eres español" dice en referencia a ir tan temprano pero vestida de noche.

A su lado en la alfombra roja estarán su madre, Encarna, y su hermana, Mónica, aunque su musa, su amigo, su director y para estas alturas parte de su familia, Pedro Almodóvar, estará ausente.

"Para mí es como si estuviera aquí, con la de veces que hablamos al día. Ayer me mandó un correo y me hizo llorar así que empecé el día bien", vuelve a describir entre risas y lágrimas.

A Almodóvar le ha prometido llevarle las fotografías que saque de los amigos y para ella misma y en estos momentos su meta es la de "no equivocarse ni caerse" cuando suba al escenario.

Presentará el Oscar a la mejor banda sonora

No está pensando en el Oscar porque de nuevo insiste en que "no hay que hacerse ilusiones" sino en su labor como presentadora, posiblemente para anunciar la categoría de mejor banda sonora.

Pero tampoco oculta sus preferencias por dos de los candidatos, el español Fernando Navarrete y el argentino Gustavo Santaolalla.

"Y Gustavo ya tiene uno", añade con picardía sin desvelar qué es lo que ha puesto en su papeleta de académica con derecho al voto.

Una ceremonia muy distinta de esa primera a la que asistió en 1994, que vio desde el gallinero del Dorothy Chandler Pavillion cuando le dieron la estatuilla a de mejor película en lengua extranjera a "Belle Epoque".

"Me parecía algo imposible", comenta sobre la candidatura que ahora ya tiene enmarcada en su oficina.

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