Colonia de Los Olivos
Edificios en la Colonia de los Olivos, un barrio degradado en el distrito madrileño de Latina. JORGE PARÍS

"Hubo un tiempo en que este barrio tuvo mucha vida; el resto de Madrid nos envidiaba. Pero ahora ya no queda nada de aquello: no hay trabajo, los jóvenes se van fuera y los que quedan están en paro. Solo quedamos los viejos y los inmigrantes, todos los comercios están cerrados y el Ayuntamiento no viene ni a limpiar. Es triste: este barrio ya no tiene ningún futuro". Juan Luna regenta una bodega en el Poblado Dirigido de Fuencarral, una colonia levantada a mediados del siglo XX para acoger la riada de inmigrantes rurales que llegaban a Madrid.

La galería comercial donde se ubica su tienda es ahora el vivo ejemplo de la decadencia: su bodega resiste con dificultades junto a decenas de comercios cerrados, nadie frecuenta ya sus calles y los edificios en forma de barracón se caen a trozos pese a los tímidos intentos de reforma. "Ya no confío en que nadie haga nada por nosotros", asume resignado el bodeguero.

Son áreas predispuestas a entrar en crisis social, ambiental o económica si no recibe atencionesEl Poblado Dirigido ha caído en la depresión y el desánimo. Pero es solo uno más de las decenas de barrios madrileños que se encuentran en la cuerda floja por problemas sociales, económicos o urbanísticos. Un estudio municipal ha identificado un total de "145 áreas polivulnerables" en la capital, donde residen 799.382 habitantes (un 24% de la población madrileña). Esas áreas son unidades censales que se corresponden con medio centenar de barrios y colonias. El concepto de "vulnerabilidad urbana", según el estudio elaborado por el Ayuntamiento de Madrid, se refiere a "la predisposición de un área para entrar en crisis social, ambiental-espacial o económica si no recibe las atenciones adecuadas".

El estudio sobre barrios vulnerables acompaña a un informe más amplio denominado Diagnóstico de ciudad, que trata de detectar los problemas de la capital durante el proceso de elaboración del futuro Plan General de Ordenación Urbana. Para delimitar las zonas con riesgo se han valorado criterios como la tasa de paro, la edad de la población, su nivel educativo, la dimensión y conservación de sus viviendas, el precio de los pisos o su tejido comercial: "Se trata de ámbitos donde coinciden altas tasas de población desocupada, población envejecida e inmigrantes, en ocasiones con convivencia conflictiva entre grupos sociales, con problemas de obsolescencia de la edificación y escaso atractivo de los espacios públicos", explica el estudio.

La mayoría, barrios obreros de mediados del siglo XX

La mayor concentración de áreas con riesgo está en los distritos de la periferia sur, en barrios obreros surgidos a mediados del siglo pasado. Entre ellos se encuentran zonas con alta densidad de población como Puerta del Ángel o Lucero (Latina), Urgel o San Isidro (Carabanchel), Orcasitas o San Fermín (Usera), San Cristóbal o Ciudad de los Ángeles (Villaverde) y Entrevías o el Triángulo del Agua (Vallecas). Sus problemas principales son el paro, la degradación urbanística y, en algunos puntos, la conflictividad.

El problema son las drogas y las casas que se caen a trozos. Estamos olvidadosUna de las zona más vulnerables del sur es la Colonia de los Olivos, un reducto de infraviviendas en pleno barrio de Lucero: "Aquí el problema son las drogas, las casas que se caen a trozos y las peleas. Vivimos con miedo y estamos olvidados", cuenta una vecina que no quiere dar su nombre. "Yo ya estoy acostumbrada a esto. Hay peleas, pero como en todos los sitios, ¿no?", añade otra mujer. El Ayuntamiento tiene planes para reformar el barrio, pero el proceso va lento.

En la almendra central también hay núcleos desfavorecidos, como todo el barrio de Embajadores (Lavapiés) y las zonas de Bellas Vistas y Valdeacederas (Tetuán). En ellos, según el informe, su gran problema son las "viviendas de muy baja calidad y pequeño tamaño". Mientras, en el arco noreste de la ciudad las dificultades son menos graves y los núcleos están menos concentrados, aunque hay varios puntos dispersos en Fuencarral (Begoña y Poblados A-B), Hortaleza (la UVA o colonias en el sur de Pinar del Rey), Moratalaz (Pavones o Fontarrón), Ciudad Lineal (Ascao) y San Blas (Hellín y Arcos).

"Aquí la gente se gana la vida honradamente"

En estos últimos barrios, el peligro social está en el bajo nivel educativo y la falta de trabajo: "La verdad es que no conozco a ningún universitario en este barrio. La gente se deja el instituto y se va al paro o a buscar trabajo", cuenta Israel, un joven que vende ropa en una plaza de San Blas. Aún así, en estas zonas el ambiente de vecindad hace ver las dificultades con menos pesimismo: "Sé que el resto de Madrid no tiene buena imagen de nosotros. Pero yo me siento orgulloso de mi barrio, de verdad. Hay alguna pelea y somos humildes, pero aquí la gente se gana la vida honradamente", cuenta otro joven, José.

El Ayuntamiento prevé elaborar planes de regeneraciónLos resultados de este informe han llevado al Ayuntamiento a plantear una estrategia de "regeneración urbana de áreas de vulnerabilidad". Según las previsiones municipales establecidas en el proyecto del nuevo PGOU, se "elaborarán planes de regeneración integrada" con el objetivo de "prevenir las situaciones de desfavorecimiento en ámbitos con síntomas de vulnerabilidad". En el último lustro, el Consistorio y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos han desarrollado programas similares en algunos de los barrios más deprimidos de la ciudad: con los llamados Planes de Barrio se ha actuado en Lavapiés, los Poblados A-B, Caño Roto, Pan Bendito, Alto de San Isidro, Orcasur, Orcasitas, San Fermín, Triángulo del Agua, Entrevías, Fontarrón, La Elipa, Villaverde Alto y Bajo, San Cristóbal, Almenara, Bellas Vistas, Comillas, Gran San Blas y Simancas.

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