La asociación Prou! y la plataforma No vaig de vaga se han manifestado en contra de la jornada de huelga convocada para este martes, 7 de enero, porque supone "un intento de extorsión a la administración", que tiene como objetivo "evitar las sanciones oportunas ante posibles faltas llevadas a cabo en los centros educativos".

En un comunicado, han criticado que los convocantes (STEI, CCOO y Assemblea de Docents) consideran que estas faltas, como la que ha ocasionado el expediente del director del IES Marratxí, "deben quedar impunes y no aplicarse medidas de ningún tipo".

Según consideran Prou i No vaig de Vaga esto tiene que ver con que estos colectivos "se proclaman por encima de la ley y exentos de cumplir las normas como ciudadanos y funcionarios públicos que son, esperando que se apliquen a la carta y según su conveniencia".

En este sentido, han censurado que tienen "miedo de la actitud prepotente y autoritaria" que muestran ya que consideran sus derechos por encima de los de 160.000 alumnos y, además, han criticado que consideren falsas las denuncias presentadas por grupos como los suyo, que "únicamente" quieren hacer valer los derechos de los niños".

Así, han hecho hincapié en que "todas y cada una de las denuncias presentadas ante la Conselleria de Educación han sido realizadas por hechos contrastados que en opinión del denunciante deben ser revisados por la administración" y que "en ningún caso se ha incitado o promovido a la presentación de esas denuncias" y que "ninguna es falsa".

Por otra parte, han reprochado el posicionamiento de la Federación de Asociaciones de Padres (FAPA) ya que, según censuran, va en contra de la "más mínima imparcialidad y neutralidad" al dar su apoyo expreso a los colectivos huelguistas. Según consideran, "deberían representar todas las sensibilidades, todas las opiniones y evitar tomar partido".