Bimba Bosé
La artista Bimba Bosé JORGE PARÍS

"Al año nuevo solo le pido que tenga el ritmo de trabajo de 2013, que ha sido un superaño", dice Bimba Bosé a 20minutos. La modelo, cantante, dj y ahora también diseñadora, que presentó la última gala de Premios Nacionales de la Música Electrónica (Vicious Music Awards), sigue sin decantarse por una sola cosa. "El cambio es la única constante" reza uno de sus tatuajes, y no es gratuito: refleja a la perfección la trayectoria y personalidad de la artista. Sin temor dice: "soy una artista integral" y con mucho humor añade: "y tengo un morro integral".

¿Imagina que hubiera un Premio Nacional de la Música Electrónica otorgado por el Ministerio?
No, aunque hay mucha gente y muy buena haciendo electrónica en nuestro país. Y eso denota la salud de la que goza. Creo que son las rockstar del momento. Pero al Ministerio no le interesa la cultura. Estamos en una situación en la que ni hay libertad de expresión ni de disfrute ni de nada...

Lo primero que haría sería cambiar la político: lo único que se puede hacer ahora es una revolución¿Cómo ha sido su experiencia con el grupo de electrónica The Warriors?
Tenía muchas ganas de hacer algo de electrónica desde los noventa y The Warriors me ha dado libertad total en los dos temas que he hecho con ellos. Las letras son mías y podía hacerlo como quisiera... Y cuanta más libertad, mucho mejor sale todo.

Con libertad, y en su caso con diversidad y cambio, de hecho lo lleva tatutado: El cambio es la única constante.
El cambio es lo que produce en mí, va con mi personalidad y con mi falta de prejuicios. A veces me equivoco, pero también aprendo. Hasta el día que me muera estaré en construcción.  Y cada vez disfruto más.

Pero algo habrá que no cambiaría...
Sí, el cambiar de registro, probar cosas nuevas; nunca dajeré de hacerlo. El cambio es para mí una necesidad vital. En cada nuevo trabajo veo una oportunidad nueva.

¿Y lo primero que cambiaría?
La política. Y soy muy ignorante y también muy radical. Pero creo que lo único que se puede hacer ahora es una revolución, tiene que haber un cisma, una catarsis.

¿Revolucionario su desnudo en 'Interviú'?, ¿una manera de mandar un mensaje a quienes critican estas portadas?
Es un sueño cumplido para mí aparecer en la portada, compartir ese espacio con todas esas mujeres bellas que han salido. Me siento muy honrada.

Es un sueño cumplido para mí haber aparecido en la portada de InterviúOtra de sus banderas, además de la provocación, es...
La ambigüedad. Mi tolerancia me lleva a no tener prejuicios.  Creo que ha influido mucho haber crecido en el seno de una familia con mucha libertad.

De todo lo que hace, ¿con qué disfruta más?
Pinchar a dúo me encanta. Es lo más divertido. Probablemente sea lo que ahora mismo se acerca a lo que más me gusta.

¿Sigue sin tenerlo claro?
Sí, es que me gustan muchas cosas, no me centro en una sola... Estoy también escribiendo un prólogo a un libro...

Pero ¿no dijo tras publicar su libro sobre ser madre que nunca volvería a escribir?
Sí, lo dije y lo pienso, porque requiere mucho esfuerzo, me estresa mucho eso de tener una fecha límite, cosa que entiendo... Soy una vaga. Siempre lo he sido.

¿Por qué escribió Ser madre?
Quería contar mis dos experiencias de mis dos partos. Uno fue en hospital y el otro en casa, y fue una gozada. Las ilustraciones las hizo David Delfín... No entendí por qué no hubo promoción ni firmas ni nada...

No querría ser una madre que no diera libertad y no permitiera a sus hijos vivir sus experiencias¿Qué tipo de madre no querría ser?
Una madre que no dé libertad y no permita a sus hijos vivir sus experiencias. Lo primeros siete años son vitales en una persona, así que es fundamental lo que hagas. No digo que no haya que poner límites, que son fundamentales, digo que no te subas con el niño al columpio, que hay que dejarlo porque tiene que caerse solo.

¿Cómo era usted de niña?
Muy bruta y muy básica. Me encantaba la construcción, los ladrillos y las ferreterías me fascinaban. Y era muy mala estudiante. He querido esforzarme, pero no lo he logrado, no soy capaz de sentarme y estudiar, es que no me interesaba ni una materia. Tal vez si no tuviéramos un sistema educativo tan obsoleto...

¿Y cómo se define ahora?
Como artista integral. Admiro a los actores integrales, los de antes, que cantaban, bailaban, interpretaban.  Aunque, claro, también tengo un morro integral como verás. Polifacética es lo que más se ajusta a lo que soy. También una persona que no tiene miedos.

Pero es imposible no tener miedo...
Miedo tengo siempre, lo que ocurre es que me sirve de motor. Ese miedo sí me interesa, porque es un reto. Cuando me proponen algo que me da miedo, lo hago, lo supero. Y todo lo que me proponen me genera un rechazo al principio, y es por miedo, pero saco partido. Y bloqueos no he tenido, aunque componer sea jodido. Cuando de verdad lo paso mal es en la tele. No entiendo esa caja y mira que yo veo algunas tonterías... pero me aterra ir porque no saca nada bueno de mí.

Yo era muy bruta y muy básica... Y era muy mala estudiante... Y soy muy vaga, siempre lo he sidoAntes hablaba de su familia y la libertad con la que la educaron, ¿presiona mucho el apellido Bosé?
En absoluto. Aunque yo ni siquiera digo Bimba Bosé, soy Bimba. A secas.

Parece que hay poco que se le ponga a usted por delante...
También he tenido muchas crisis, no creas, porque no hacía realmente lo que me satisfacía.

¿Como modelo tal vez?
No, qué va. Para mí era maravilloso y muy especial. Tal vez porque vivía y vivo un poco en mis mundos de Yupi. Y porque tampoco me impliqué mucho. Me encanta la ropa, por eso ahora he hecho unas camisetas con mi chico Charlie.

¿Recuerda alguna entrevista en la que no le hayan preguntado por su bisexualidad?
No sé, pero supongo que lo inspiro.

Pues sí, lo inspira, y ni vamos a ser menos: ¿cree que lo somos todos?
Sí, somos lo mismo con distintas cosas entre las piernas. El amor está más allá de la sexualidad... Yo creo que si tiendes a repetir no disfrutas tanto del sexo. Lo que mola es hacer cochinadas.