El exconsejero delegado de Banco de Valencia Domingo Parra y su esposa María José Aznar Mayans declararán el próximo martes como imputados ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en la causa en la que se investiga la concesión de un crédito de 50 millones de euros a Aguas de Valencia.

El magistrado ya ha tomado declaración en relación al préstamo al presidente de esta compañía, Eugenio Calabuig, y a sus hermanos Enrique, Celia, Pedro y Mercedes. Todos ellos coincidieron en defender que el dinero se solicitó al banco con la intención de destinarlo a mantener el control sobre la compañía de suministro de agua, que participaba la entidad.

El préstamo fue concedido a Agval —empresa propiedad del Banco de Valencia y la familia Calabuig— en previsión del posible lanzamiento de una OPA por parte de Aguas de Barcelona sobre las acciones de la compañía valenciana.

Los 50 millones de euros fueron invertidos en 2009 en la compra de terrenos en Castellón. Los propietarios de Aguas de Valencia defienden que el crédito "no era finalista" y nada les obligaba a mantenerlo en un depósito para ser destinado a la OPA de exclusión.

Causa principal

Parra se encuentra también imputado en la causa principal en la que Pedraz investiga a otros 12 antiguos miembros del consejo de administración del Banco de Valencia —entre ellos el expresidente de Bancaja y exvicepresidente de Bankia, José Luis Olivas— y el socio de la auditora Deloitte, Miguel Monferrer por supuestas irregularidades en la entidad.

El magistrado instructor admitió a trámite otras nueve querellas sobre la concesión de créditos irregulares, entre las que se encuentra la presentada por el dinero recibido por el presidente de Aguas de Valencia.

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