Cristina y Oriol
Cristina y Oriol.
Han acabado los exámenes y han viajado a Madrid para desconectar. Es la primera vez que vienen y acaban de ver la colección estable del Museo del Prado. A Oriol le llaman la atención los grandes edificios del centro; a Cristina, también. «Madrid es parecida
a Barcelona, aunque allí todo es más nuevo y se echan de menoslos edificios clásicos».

Cristina habla de Oriol

Es un poquito niño, siempre sonríe y está de broma. Tiene mucho sentido del humor.

Me gustó desde que le vi. Le gustaba otra chica, pero poco a poco nos conocimos, me ayudó una amiga y en febrero de 2005 empezamos a salir.

Juega al fútbol en la consola y le gusta ver al Barça y al Nàstic. No me importa ver fútbol en televisión, pero no cada domingo. A veces me escaqueo: le digo que voy más tarde y luego no aparezco.

No le gusta nada ir de compras. Le cuesta reconocer que se ha equivocado y nunca va a verme jugar al voleibol porque le aburre.

Me aporta seguridad y mucha confianza. No tenemos nada que ocultarnos entre nosotros.

Me gusta su sonrisa de niño malo.

Oriol habla de Cristina

iene mucha fuerza de voluntad a la hora de estudiar, bastante más que la que tengo yo.

La primera vez que vi a Cristina pensé que era muy loca y que se tomaba las cosas a la ligera. No me fijé bien, ahora sé que ella es más observadora.

Se enfada si hago algo que no le gusta y yo a veces ni me doy cuenta. No le gusta que sea tan futbolero. Ayer le propuse ver el partido del Barça y puso cara larga, pero al final cedió y lo vimos juntos.

Se pasa cuando va de compras. Tiene como treinta pantalones. Le gusta arreglarse. Si se pone elegante, va con falda, pero no le pega llevarla.

Es extrovertida, detallista y muy activa: le encanta viajar y conocer gente nueva.

Ella le da mil vueltas a las cosas.