Black Hawk
Helicóptero Black Hawk. (Department of Defense US)
Los cuatro helicópteros estadounidenses que se han estrellado en Irak desde el 20 de enero probablemente fueron derribados por fuego enemigo, reconoció este domingo el principal portavoz militar de Estados Unidos.

Aclaró, no obstante, que no queda claro si esto representa una nueva amenaza para la aviación estadounidense.

Es la primera vez que el comando estadounidense admite públicamente la posibilidad de que los tres helicópteros del ejército y la otra aeronave privada fueron derribados.

El mayor general William Caldwell manifestó a la prensa que las investigaciones sobre las caídas de los helicópteros aún no han concluido, pero "pareciera que todas fueron resultado del algún tipo de disparos anti-iraquíes desde tierra que derribaron a esos helicópteros".

Caldwell no ofreció otros detalles.

A finales del 2003, Estados Unidos ordenó cambios en las tácticas aéreas, incluyendo vuelos más bajos y veloces para desconcertar a los insurgentes y cambiar las rutas.

Desde mayo del 2003, Estados Unidos ha perdido más de 50 helicópteros, cerca de la mitad de ellos por ataques hostiles. Pero la caída de cuatro aeronaves en dos semanas generó conjeturas de que los insurgentes iraquíes estén empleando armas más avanzadas o de que las tácticas norteamericanas no están funcionando.

Con la caída de los cuatro helicópteros murieron 20 estadounidenses, entre ellos cuatro civiles.

El último de los incidentes sucedió con un helicóptero de combate Apache, que se estrelló cerca de Taji, de acuerdo con la policía iraquí y testigos. El grupo Estado Islámico de Irak, relacionado con al-Qaeda, se proclamó responsable y dijo que "Dios ha concedido nuevas formas" de amenazar a las aeronaves estadounidenses.

Los insurgentes iraquíes han utilizado ametralladoras, lanzagranadas y misiles en el conflicto de Irak.