El Ayuntamiento de Segovia ha adquirido cuatro desfibriladores para la Policía Local para ubicarlos en el cuartel, el parque infantil de tráfico, la furgoneta de atestados y en un vehículo patrulla.

Mediante descargas eléctricas, estos dispositivos móviles pueden reiniciar el latido de un corazón que ha sufrido una parada cardiaca. Su instalación en espacios públicos no es obligatoria, si bien la Concejalía de Tráfico considera su colocación muy recomendable por su capacidad para salvar vidas.

En este sentido, fuentes municipales indican que nadie está a salvo de sufrir una parada cardiaca, que puede afectar a cualquier persona, en cualquier momento, independientemente de la edad, sexo o condición física. Las muertes por esta causa representan un problema importante para la salud pública, señalan.

Durante el mes de octubre, 40 agentes locales han recibido la formación para su uso en el curso 'Soporte vital básico y desfibrilación semiautomática para personal no sanitario'.

El Ayuntamiento prevé incorporar nuevas unidades de desfibriladores a los vehículos policiales y mantener la formación de los agentes.

Consulta aquí más noticias de Segovia.