Volver con cinco premios, entre ellos el de Mejor Película y Mejor Director para Almodóvar, además de Actriz Principal, Penélope Cruz, y de Actriz de Reparto, Carmen Maura; junto a El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, con siete galardones, triunfaron en una gala marcada por el humor y la agilidad.

Almodóvar fue el gran ausente, como lo hizo notar el presentador de la gala, José Corbacho, tanto al principio como cuando se le nombró Mejor Director, a lo que se sumó el premio gordo, Mejor Película.

Sin embargo, los Goya se hicieron rogar para Volver, pues en los primeros momentos y, a pesar de que Alberto Iglesias abriera el fuego con el Goya a la Música, y a excepción de unos premios técnicos que fueron para Alatriste, la noche se iba haciendo de Guillermo del Toro.

El mexicano, con su coproducción de España y su país El laberinto del fauno, aspirante a 6 Oscar, iba sumando uno a uno Goyas técnicos hasta llegar al de Guión Original, pasando por el de Actriz Revelación.

Mi relación con España es de profunda admiración y respeto; algo que comenzó cuando Almodóvar me produjo ese El Espinazo del Diablo

"Esa película no existiría si antes no hubiera hecho El espinazo del diablo", dijo Del Toro. "Mi relación con España es de profunda admiración y respeto; algo que comenzó cuando Almodóvar me produjo ese filme".

Penélope Cruz recogió el Goya a mejor Director para Almodóvar, el segundo que consigue el cineasta, quien envió una carta en la que decía: "Con unas actrices así, ya tienes hecha la mitad del trabajo".

Su hermano Agustín y la productora Esther García recogieron el de Mejor Película. Agustín se lo ofreció a Pedro "por haber imaginado esa historia", a sus hermanas y "a los paisanos manchegos".

Almodóvar, que no quiso ir a la gala, siguió desde casa la retransmisión y Penélope se encargó de darle la noticia telefónicamente.

La diva de Alcobendas

La primer actriz española candidata al Oscar subió al escenario a recoger su estatuilla con modales de superestrella, moviendo con garbo un traje ceñido y de larga cola.

Quiso compartir su premio con las intérpretes de la película, con su familia y con Almodóvar.

Este es el segundo Goya para Penélope, y el cuarto para Carmen Maura

"Por haberme regalado a Raimunda -dijo-. Con ella y contigo he vivido una de las etapas más felices de mi vida. No lo voy a olvidar nunca. Gracias Pedro por tu generosidad".

Este es el segundo Goya para Penélope; mientras que Carmen Maura suma el cuarto Goya de su carrera con su premio a Actriz de Reparto.

Al momento de agradecer, también se dirigió al director manchego: "Gracias a Pedro por este personaje. Este Goya es para las tres candidatas de Volver que con sus miradas han hecho mucho por mi personaje".

La gala de esta XXI edición estuvo marcada por el humor inteligente y la agilidad, con José Corbacho como maestro de ceremonia, quien se encargó de hacer parodias de las cuatro películas con mayor número de candidaturas.

El primer galardón, Actor de Reparto, recayó en Antonio de la Torre, por su tierna encarnación de hermano delincuente de AzulOscuroCasiNegro, una película, dijo, "que habla de gente que lucha y ama".

AzulOscuroCasiNegro se llevó tres premios, los mismos que Alatriste

Este fue el primero de los tres Goyas logrados por ésta ópera prima, que sumó tres -los mismos que Alatriste-. Completados por el de Director Novel, para Daniel Sánchez Arévalo y Actor Revelación, Quim Gutiérrez.

Juan Diego recibió el Goya a Mejor Actor, y agradeció el premio a su compañero en Vete de mí, Juan Diego Botto, y a su director, Víctor García León, "que me dio disciplina y libertad".

Ivana Baquero, la niña que lleva el peso de El laberinto del fauno, subió al escenario con los zapatos rojos de la película y la presencia de toda una veterana para decirle a Del Toro que era su "mentor dentro y fuera de la película".

El laberinto del fauno ya llevaba 5 Goyas y Guillermo del Toro ya había subido una vez al escenario, ante la ausencia del premiado para decir: "México y España juntitos lo hacemos mejor".

El Premio de Honor, que recayó en Teddy Villalba, peliculero entre 5 generaciones, fue precedido por las alabanzas de gentes del cine todas las edades y gremios. Los ex presidentes de la Academia quisieron acompañar en el escenario a Villalba, quien dijo vivir una sensación "agridulce" por ser él quien en estos 20 años abrazaba al galardonado.

"Lo acepto por respeto a los ya desaparecidos que ayudaron a levantar la Academia. El primer Goya me costó 45 pesetas y era de escayola. El número cero se lo dimos a los Reyes. Éste me ha costado también 45, pero no pesetas sino años de entrega. Por mis venas corre sangre densa. No es por colesterol, es celuloide", dijo entre lágrimas.

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