Chirac y Siniora
El presidente francés, Jacques Chirac, saluda al primer ministro libanés, Fouad Siniora, a su llegada a la Conferencia. (Christophe Karaba / Líbano) Christophe Karaba / Líbano

Representantes de medio centenar de países y de organismos internacionales, reunidos hoy en París, han prometido una ayuda de algo más de 7.600 millones de dólares para Líbano, lo que supone un balón de oxigeno financiero para un país asfixiado por una grave crisis económica y política. 

Aproximadamente el 40% de los 7.600 millones de dólares  procede de los países e instituciones de la Unión Europea.

La Conferencia de París II recaudó 4.200 millones

Así lo afirmó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en la rueda de prensa que puso fin a la cita presidida por el jefe de Estado francés, Jacques Chirac, en la que participaron casi 40 países y grandes instituciones y organizaciones internacionales y regionales.

Al desglosar las promesas europeas de ayuda, Barroso dijo que los 500 millones de euros de la Comisión Europea, las aportaciones de los estados miembros de la UE y la del Banco Europeo de Inversiones suman casi 2.400 millones de euros, es decir, unos 2.900 millones de dólares.

Por su parte, Arabia Saudí donará 1.100 millones de dólares en asistencia al desarrollo y subvenciones, Estados Unidos prometió 770 millones y el Fondo Monetario Árabe y el Banco Mundial ofrecieron unos 700 millones cada uno.

Los algo más de 7.600 millones de dólares de promesas de fondos, ya sea en forma de donaciones, préstamos o ayuda a proyectos, superan ampliamente las expectativas de las autoridades libanesas, y son muy superiores a los 4.200 millones de la Conferencia de París II, de 2002.

"Una señal muy fuerte para la estabilidad de la región"

La cifra total fue facilitada por el presidente y anfitrión de la Conferencia de París III, Jacques Chirac, quien en su discurso de apertura había subrayado que ésta es una oportunidad "crucial" y "única" para reafirmar con "fuerza" el apoyo económico y político a un Líbano "unido" y "soberano".

Aproximadamente el 40% procede de los países e instituciones de la Unión Europea

La importante presencia internacional en la capital francesa constituye, según Chirac, "una señal muy fuerte para Líbano y la estabilidad de la región", algo en lo que insistieron también todos los intervinientes que le sucedieron en el uso de la palabra.

Preocupados por la inestabilidad política en el país debido a la fuerte presión de la oposición pro siria, Chirac y otros participantes pusieron especial énfasis en que esta conferencia "se dirige a todos los libaneses".

La conferencia tuvo lugar dos días después de la huelga general convocada por la oposición libanesa liderada por el grupo chíi Hizbulá, que busca la caída del Gobierno del primer ministro, el pro-occidental Fuad Siniora, y que causó tres muertos y más de 130 heridos.

Mientras se celebraba la conferencia en París se registraban violentos enfrentamientos entre estudiantes pro y anti-gubernamentales en Beirut, que dejaron cuatro muertos y 35 heridos