El plan contempla una subvención directa de 80 euros para todos aquellos que compren  nuevos frigoríficos, congeladores, lavadoras o lavavajillas que ahorren energía. Se tramita directamente en las tiendas acogidas al plan. A los 10.000 euros que ha reservado inicialmente la Junta de Castilla y León hay que sumar otros 2.067.000 euros fruto de un convenio con el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE).