El desalojo de las cuevas alerta a la Unesco y la Junta
Policías municipales vigilan los trabajos en las cuevas del Sacromonte, ayer por la mañana. (EFE)
Vecinos, Junta de Andalucía, Unesco... El desalojo y tapiado municipal de las cuevas del Sacromonte despierta críticas por varios flancos, más que por el fondo –eliminar un foco inseguro e insalubre– por las formas.

Además de la desproporcionada, según denunció en su día el PSOE, presencia policial –ayer continuó el precinto de las grutas–, la actuación ya ha provocado denuncias ante la Junta por no respetar la protección urbanística del entorno.

Dos técnicos de Cultura se personaron ayer para realizar un informe de la situación a partir de una denuncia de la asociación universitaria Adobe, de Arquitectura, que cuestionaba que se hubieran realizado los preceptivos estudios previos de la zona como entorno protegido.

El equipo de arqueólogos tenía que hacer un informe y tomar fotografías de la zona, pero la Policía Local no les facilitó el trabajo, según el delegado, Pedro Benzal. Cultura, una vez tenga un informe arqueológico, solicitará una cita urgente con Emuvyssa para ponerse al día sobre las actuaciones . El valor arqueológico de las cuevas está catalogado y consignado en el PEPRI, el Plan Especial de Protección y Reforma del Sacromonte, así como en el plan urbanístico de la ciudad.

Los vecinos de la asociación Cerro de San Miguel califican la intervención de «chapuza». «Están pasando por la zona máquinas de dos toneladas por caminos que no aguantan ni 600 kilos», dicen.

Por su parte, el presidente de la Unesco en Andalucía, Miguel Carrascosa, lamentó la «falta de sensibilidad» municipal y sugirió que se ceda una vivienda alternativa a los desalojados. Y, mientras, el Ayuntamiento, tras la inspección de la Junta, criticó algunas actuaciones de Cultura y la falta de información sobre trabajos arqueológicos que realiza en obras municipales.

115 cuevas de las 144 de corte rural examinadas en 2005 fueron declaradas muy peligrosas.

Un proyecto lleno de altibajos

La intervención en el Sacromonte viene de atrás. En 2002, la Fundación Albaicín inició un proyecto (retomado ahora por Urbanismo) para adecentar el monte, recuperar los antiguos caminos y restaurar las cuevas y la muralla, planes que se paralizaron tras la polémica construcción del pasadizo en San Miguel. El destino y uso final de las cuevas aún se desconoce.