El año hidrológico 2012-2013 ha finalizado con uno de los registros más húmedos de los últimos 25 años en la cuenca del río Guadalquivir, con precipitaciones recogidas a lo largo del periodo comprendido entre el 1 de octubre de 2012 y el 30 de septiembre de 2013 que han superado en más del 50 por ciento la precipitación recogida en un año normal; en total, la precipitación media registrada a lo largo de este año ha sido de 890 litros por metro cuadrado, mientras que en un año hidrológico normal en la cuenca del Guadalquivir se registran valores de aproximadamente 580 litros por metro cuadrado.

Esta abundancia de las precipitaciones se ha traducido en importantes aportaciones a los embalses de toda la cuenca, suponiendo un total de 10.000 hectómetros cúbicos de agua. En un comunicado, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha indicado que estas aportaciones son tres veces superiores a la media de los últimos cinco lustros en la cuenca del Guadalquivir, siendo superada únicamente por las aportaciones registradas en el año 2009-2010.

Especialmente lluviosos han resultado los meses de noviembre y de marzo, en los que se han triplicado y quintuplicado los valores medios históricos de precipitación respectivamente. Concretamente, las precipitaciones registradas en el mes de marzo no se alcanzaban desde 1940.

Estas intensas lluvias se han distribuido a lo largo de toda la cuenca del Guadalquivir, resultando más intensas en la provincia de Jaén, donde la pluviometría acumulada en el año actual —1.100 litros por metro cuadrado— supera en un 88 por ciento la media anual —580 litros por metro cuadrado—.

En este sentido, cabe destacar que los embalses de la cuenca iniciaron el año hidrológico (1 de octubre de 2012) al 53 por ciento de su capacidad y han ido aumentando sus reservas hasta alcanzar valores históricos, finalizando el año hidrológico al 80 por ciento de la capacidad total de embalse, valor nunca alcanzado anteriormente en esta fecha y que garantiza la atención de las demandas de riego y del abastecimiento urbano para los próximos años.

Ampliada la campaña de riego de 2013

Por tanto, la campaña de riego de la cuenca del Guadalquivir, que se inició el 1 de mayo, se ha desarrollado "con total normalidad", habiéndose atendido plenamente las demandas para las zonas regables y el abastecimiento a las poblaciones, tal y como se acordó en la Comisión de Desembalse.

No obstante, dada la favorable situación hidrológica de la cuenca y los moderados consumos registrados durante la campaña de riego, el Comité Permanente de la Comisión de Desembalse acordó el pasado 11 de septiembre ampliar la campaña hasta el 31 de octubre a aquellas comunidades de regantes que no hubiesen consumido las dotaciones aprobadas previamente.

Situaciones de riesgo por inundaciones

Por otro lado, a lo largo de este año hidrológico se han producido diversos episodios de alerta hidrológica a causa de las intensas precipitaciones registradas en la cuenca, destacando las ocasionadas en el mes de noviembre y, posteriormente, en el periodo comprendido ente el 1 de marzo y el 5 de abril.

En primer lugar, a causa de las intensas lluvias caídas durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre de 2012, especialmente en las provincias de Jaén y de Córdoba, se produjeron importantes escorrentías y aportaciones a los embalses. Sin embargo, la lluvia caída en la superficie de la cuenca que no está regulada por embalses —alrededor del 50 por ciento del total— produjo caudales elevados en el tronco del Guadalquivir y en sus principales afluentes, provocando desbordamientos puntuales en algunas zonas localizadas.

Sin embargo, ha sido a lo largo de los meses de marzo y de abril cuando se han originado las situaciones más delicadas al presentarse un inicio de primavera excepcionalmente lluvioso. La pluviometría del mes de marzo ha sido cinco veces superior a su media histórica, provocando afecciones en pequeños núcleos cercanos al cauce del Guadalquivir como Mogón, La Ropera y San Julián, en la provincia de Jaén, y en la ribera baja de Alcolea y la urbanización de Guadalvalle, en Córdoba. Además, se produjeron desbordamientos del río Genil en algunos puntos como Cuevas Bajas en Málaga, Jauja en Córdoba y Badolatosa en Sevilla.

En este sentido, la CHG ha tomado nota de los puntos más sensibles, por lo que está movilizando una inversión de 13,9 millones de euros en diversas actuaciones que permitirán reducir el riesgo de inundaciones en los municipios más afectados por estos episodios y para conservación y mejora del Dominio Público Hidráulico, garantizando el funcionamiento hidrológico de los cauces a lo largo de toda la cuenca del Guadalquivir.

En términos generales, a lo largo del presente año hidrológico 2012-2013, el papel laminador de los embalses ha sido "fundamental", ya que ha permitido contener sensiblemente los caudales punta que se han producido en los episodios de lluvias torrenciales y han minimizado los daños por desbordamientos que se podían haber presentado aguas abajo de estas infraestructuras.

Del mismo modo, la Confederación ha contado con herramientas de gestión en tiempo real como el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), que ha permitido tomar las decisiones más oportunas sobre los desembalses gracias al conocimiento exacto de la situación hidrológica de la cuenca en cada momento, así como de las previsiones a corto plazo.

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