Los sindicatos UGT y CCOO han suscrito una declaración conjunta a favor de la introducción en Andalucía de la tasa a grandes superficies comerciales.

Según indican ambos sindicatos en una nota conjunta, esta figura impositiva, de carácter finalista y avalada por el Tribunal Constitucional, "puede contribuir al sostenimiento del modelo comercial tradicional andaluz, al mantenimiento del empleo del sector y mejorar la oferta comercial disponible por parte de los consumidores de la Comunidad".

Las organizaciones sindicales CCOO y UGT han suscrito una declaración conjunta para reclamar al gobierno de la Junta de Andalucía la introducción en los próximos presupuestos de la comunidad autónoma de Andalucía, de la conocida como tasa a las grandes superficies.

Esta tasa, que cuenta con el aval del Tribunal Constitucional y se encuentra establecida en comunidades autónomas como Cataluña, Aragón y Canarias, entre otras, pretende "compensar los efectos negativos que ha supuesto la reforma neoliberal en materia de distribución comercial y por ello tiene carácter finalista, es decir, lo recaudado se dedicaría exclusivamente al apoyo y promoción del pequeño y mediano comercio".

Para las organizaciones firmantes es necesario que, en los próximos presupuestos de la Comunidad, el Gobierno andaluz "apueste por la introducción de este impuesto verde, progresivo, redistributivo y solidario, que encuentra amparo en el artículo 157.3 de nuestro Estatuto de Autonomía, aprobado en su día por unanimidad del Parlamento Andaluz y refrendado por referéndum".

El manifiesto

En el manifiesto, los sindicatos han indicado que el coste "está recayendo sobre las clases trabajadoras y los colectivos sociales más desfavorecidos, pero, no suficiente con ello, las políticas impuestas por el PP hacen que aumente aún más la brecha de la desigualdad entre ricos y pobres".

Consideran que la liberalización de los horarios y de las rebajas aprobadas en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy "son políticas que favorecen sólo a las grandes superficies, provocando una peligrosa descompensación entre los formatos comerciales; es decir, son medidas que responden a los intereses de las grandes empresas de distribución comercial mayorista, en detrimento del pequeño y mediano comercio de proximidad".

Los sindicatos han recordado que en Andalucía el comercio aporta el 12 por ciento del PIB y una de cada cinco personas trabajan en el sector comercial. El 97 por ciento de los 162.010 establecimientos comerciales en Andalucía tienen de nueve a ningún trabajador, por lo que el 97 por ciento del total de establecimientos corresponden a microempresas y el 99,65 por ciento del total de establecimientos comerciales andaluces son PYME, según la UE.

Agregan que los niveles de empleo en Andalucía en el sector comercial han variado desde los inicios de la crisis en 2007 en algo más de 25.000 trabajadores, de un total de más de 500.000 que trabajan en el sector comercial de Andalucía.

Ambas centrales reconocen que a nivel de empleo, "el pequeño comercio es el que mejor ha resistido la crisis a pesar de perder más cuota de mercado".

Consideran que el modelo comercial de proximidad "es más equitativo y pone en valor parámetros sociales que enriquecen el centro de las ciudades y pueblos de nuestra Andalucía, consolidando los centros comerciales abiertos, y aportando a la ciudadanía unos núcleos urbanos más sostenibles social y económicamente, accesibles a personas mayores y sin acceso al vehículo privado".

Frente a esto, apuntan que las grandes superficies, "por su formato comercial, ubicación y actividad, producen impactos negativos que afectan a la vida colectiva, particularmente a la ordenación del territorio, al medio ambiente, a las infraestructuras públicas y al tejido y actividades de los núcleos urbanos, sin asumir los correspondientes costes económicos, sociales y ambientales".

Las centrales indican que la crisis "ha derivado en una pérdida de ventas para todos los formatos pero con importantes diferencias, pues mientras el pequeño comercio tiene pérdidas, los grandes formatos presentan beneficios", tras lo que lamentan en el manifiesto que "el equilibro entre formatos ha sido roto por el Gobierno del PP a favor de las grandes empresas de distribución comercial".

Dejan claro que la tasa a las grandes superficies "no afecta a la demanda interna, y por tanto, no afecta ni al consumo ni a los niveles de venta porque no deteriora el poder adquisitivo de los hogares".

Agrega que "si la recaudación finalista se utiliza y destina a las políticas adecuadas debería favorecer los niveles de ocupación y mantenimiento del empleo en el sector comercial", tras lo que precisa que "se trata de un impuesto verde, progresivo, que debe contemplar distintas bonificaciones según su superficie comercial, redistributivo y solidario, que permitiría desarrollar los principios rectores de nuestra política económica que establece nuestro Estatuto de Autonomía".

Por ello, UGT y CCOO reclaman a la Junta de Andalucía la necesidad de crear esta tasa en la Comunidad como "una oportunidad de financiar las políticas centradas en los intereses de los pequeños y medianos comerciantes, de los trabajadores del comercio andaluz, en la defensa de nuestro modelo comercial, en el desarrollo sostenible de nuestra economía", por lo que exigen al PSOE e IULV-CA que "sean coherentes y cumplan con su compromiso recogido en el acuerdo de Gobierno para Andalucía, de dotar de mayor progresividad al sistema fiscal andaluz, con impuestos redistributivos, verdes y justos".

Han anunciado que UGT y CCOO desarrollarán en las próximas semanas distintas acciones de carácter político, social y económico para impulsar la aprobación de la tasa para los próximos presupuestos.

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