John Kerry y Sergei Lavrov
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry (i), y el ministro de Asuntos Exteriores ruso Sergei Lavrov (d), pronuncian unas palabras tras la reunión sobre el conflicto sirio que han mantenido en Ginebra. Martial Trezzini/ EFE

Estados Unidos no insistirá en incorporar la amenaza de una acción militar contra el régimen sirio aunque éste incumpliera su compromiso de entregar las armas químicas que posee, según han confirmado fuentes diplomáticas.

La opción militar quedará, por tanto, excluida del proyecto de resolución que se presentará al Consejo de Seguridad de la ONU y que quedó en suspenso a la espera del resultado de la reunión que mantienen en Ginebra los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, John Kerry, y de Rusia, Sergei Lavrov.

Estados Unidos asume que una resolución que incluya el uso de la fuerza no saldrá adelante en la ONU Ambos se reúnen este sábado por tercer día consecutivo para acordar las modalidades para garantizar que Siria quedará libre de armas químicas, que no las producirá y que sus existencias actuales serán destruidas de forma adecuada.

Estados Unidos sigue persiguiendo una resolución en la ONU sobre Siria, pero buscará que ésta se apoye en otras medidas, como sanciones u otras consecuencias, para asegurar que el régimen de Bachar Al Asad pone sus armas bajo control internacional, como ha propuesto Rusia.

En cualquier caso, Obama se reservará la autoridad de ordenar un ataque militar de forma unilateral en caso de que Siria no cumpla con su compromiso de poner su arsenal químico bajo control internacional, pero no buscará necesariamente el apoyo de la ONU para ese objetivo, según publica The New York Times, citando altos funcionarios estadounidenses.

El mandatario es consciente de que una resolución que incluya el uso de la fuerza no saldrá adelante en el Consejo de Seguridad, donde Rusia tiene poder de veto, reconocieron las fuentes, que pidieron el anonimato.

Obama renuncia así a la idea propuesta esta semana por Francia de acordar una resolución en la ONU que invoque el capítulo 7, una cláusula que permite a los miembros de las Naciones Unidas recurrir a la fuerza militar para obligar a la aplicación de un acuerdo.

Los funcionarios consultados por el diario han asegurado que las conversaciones en Ginebra han sido lo suficientemente serias como para convencerles de que la propuesta rusa no es una táctica dilatoria, pero por ahora no están seguros de si podrán llegar a un acuerdo para llevar a cabo la iniciativa.

Aunque ya no busca necesariamente el respaldo de la ONU, Estados Unidos se niega a aceptar la demanda siria y rusa de poner en suspenso su amenaza de un ataque militar, por considerar que es precisamente eso lo que ha reabierto la puerta a una solución diplomática.

"Sólo después de la amenaza de una acción militar directa de EE UU, hemos llegado a un punto en el que estamos teniendo conversaciones técnicas sustanciales en Ginebra" con Rusia, ha dicho la portavoz del Departamento de Estado Marie Harf a los periodistas.

Estados Unidos está, además, convencido de que el informe de los inspectores de la ONU sobre el ataque del pasado 21 de agosto, que desencadenó la amenaza militar de Washington y el intento diplomático de Moscú, confirmará que se usaron armas químicas. "Estoy convencida de que el informe de la ONU reafirmará lo que llevamos mucho tiempo diciendo, pese a que no asigne la culpa a nadie", señaló Harf.

La portavoz consideró, asimismo, insuficiente la solicitud efectuada el jueves por Siria de unirse a la Convención Internacional para la Prohibición de las Armas Químicas de la ONU.

"Esto no se trata de firmar un trozo de papel, cuando han usado armas químicas de forma indiscriminada, matando a más de 1.400 civiles inocentes. No es suficiente hacer declaraciones; tenemos que ver que se toman acciones verificables", indicó.