Los vecinos de La Rondilla tienen claro qué es lo primero que quieren rehabilitar de sus viviendas cuando llegue el ARI. La mayoría de los bloques instalarán ascensores, lavarán la cara a las fachadas y arreglaran los tejados, «pero también cambiarán las calefacciones por otras de gas natural, que todavía las hay de gasoil o carbón», asegura la presidenta de la asociación de vecinos, Rocío Matilla.

Para evitar sustos

La sociedad municipal VIVA estudia proponer a los vecinos una lista de empresas de reformas que sean solventes, así como precios, para evitar que se contraten firmas poco serias que no garanticen resultados o que abusen en sus tarifas. Los beneficiarios podrán elegir, pero, al menos, con conocimiento de causa.

VIVA podría reunirse además con aquellas empresas seleccionadas para dar unas pautas y que las actuaciones sean homogéneas, «que si se pintan fachadas, se pinten todas de un mismo color», cuenta Matilla.

Los vecinos siguen reivindicando aparcamientos subterráneos en el colegio San Juan de la Cruz y en la confluencia de las calles Portillo de Balboa y Amor de Dios, y se plantean incluso la peatonalización de algunas calles.

Dudas razonables ¿qué es un Ari?

Son las siglas de Área de Rehabilitación Integrada y pretende coordinar las actuaciones de reforma que se llevan a cabo en las zonas de interés cultural
o social que están en proceso de degradación.

La rondilla ¿a quiénes afecta?

A los habitantes de los polígonos del 18 de Julio y de XXV Años de Paz. Zonas residenciales de promoción pública construidas entre 1950 y 1960. Se reformarán unos 85 bloques con 1.052 viviendas en varias fases.