El dueño, que carecía de licencia de animales potencialmente peligrosos y de licencia sanitaria de los animales, los mantenía con una alimentación deficitaria, por lo que los canes escapaban por la valla de la casa de campo que habitaban. La situación de los perros fue denunciada por un vecino el pasado día 5, al que los rottweilers le mataron y devoraron un burro.