Decenas de curiosos se acercan a la zona siniestrada de la T4 en Barajas tras el atentado de ETA el pasado 30 de diciembre , según ha podido comprobar 20 minutos. La 'zona cero' de Barajas se ha convertido en un centro de atracción para los viajeros que llegan a la terminal.

Fotos con el móvil desde la barandilla y ancianos que observan los trabajos de desescombro se dan cita en la T4
Los curiosos se agolpan en la barandilla situada frente a los aparcamientos donde miran cómo los bomberos que siguen buscando la furgoneta bomba. Muchos de los allí presentes realizan fotografías con sus teléfonos móviles. Tampoco faltan los ancianos que observan día tras día y paso a paso las obras en el módulo D del aparcamiento.


La mayoría se muestran indignados y sorprendidos ante la magnitud del siniestro . Un señor mayor se acerca a nosotros y nos dice literalmente: "Los etarras son unos hijos de puta". Javier Fito, arquitecto técnico, apunta que "el destrozo causado es enorme tras caer cuatro plantas". Eloy Ostas, peruano, muestra su desconcierto ante un atentado ocurrido a "sudamericanos que vienen aquí a trabajar".

Los periodistas también se han convertido en personajes asiduos de la T4. "Todos los días vienen unos cuantos", nos dicen los bomberos. Tantos, que incluso los empleados de emergencias han elegido a un portavoz para que organice las entrevistas de la prensa.

Aún quedan siete días, según calculan los bomberos, para terminar con el desalojo (quedan 27.000 toneladas de desescombro) y encontrar la furgoneta bomba para que la analice la policía científica.