Menos generoso que Dña. Esperanza Aguirre, que no creo que haya padecido tentaciones ecologistas, el desdén de nuestro consejero de Medio Ambiente por lo que debiera ser objeto de su cuidado es tal que 37 personalidades –quizás la mayoría afines al PP– han recurrido a aquello de los «abajo firmantes» para pedirle que se aceleren los trámites de declaración de Parque Natural –que lleva dos años de espera– antes de que los daños sean irreversibles a fuerza de casas y campos de golf. El Defensor del Pueblo denuncia que se pretende edificar en Guadarrama 60.000 viviendas, 22.000 en Segovia. Y es que como señala Arsuaga, el investigador de Atapuerca, en poco tiempo se ha acelerado más la destrucción del paisaje en el lado segoviano que en el madrileño.