El Tesoro Público español ha logrado colocar este martes 4.147,8 millones de euros en letras a seis y doce meses, por encima del objetivo máximo previsto y a un interés menor que en la anterior subasta de esta misma denominación, celebrada en julio.

De los 4.147,8 millones de euros emitidos, 1.336,21 millones son letras a seis meses, con un interés del 0,85%, frente al 0,968% de la puja de julio y la misma rentabilidad pagada en la subasta de junio.

Los otros 2.811,62 millones de euros son letras a doce meses, con una rentabilidad del 1,278%, el nivel más bajo desde el pasado mes de mayo y sensiblemente inferior que el 1,520 % de julio.

Se ha abaratado el coste que tiene que pagar España por financiarse La ratio de cobertura, que es la proporción entre la demanda de títulos por parte de los inversores y el importe finalmente adjudicado, ha sido de nuevo bastante elevada, de 2,9 veces en el caso de las letras a 6 meses y de 2,02 veces en el de las letras a 12 meses, ya que las peticiones conjuntas han sumado 9.628,56 millones de euros.

En concreto, en el caso de las letras a seis meses, la demanda ha alcanzado los 3.941,22 millones de euros, y en el caso de las de doce meses, los 5.687,34 millones.

En esta ocasión, como preveían los expertos, se ha abaratado el coste que tiene que pagar España por financiarse, en un momento esperanzador para la economía española, que ve por fin algo de luz al final del túnel gracias a varias razones, como el desplome protagonizado estos días por la prima de riesgo española, que se encuentra en niveles desconocidos desde hace dos años.

Aunque los expertos consideran que es pronto para echar las campanas al vuelo, hay más razones que apuntan al optimismo, como el sector turístico, el primer sector que ha dado muestras de dinamismo en una economía en la que los precios se están moderando y que ha logrado reducir su caída casi a cero.

Sin embargo, el mercado, aunque toma buena nota de todos estos datos, siempre mira más allá y lleva varias semanas inquieto por la posible retirada de estímulos a la economía por parte de la Reserva Federal estadounidense después del verano, lo que se tradujo este lunes en pérdidas generalizadas en las bolsas.

Minutos después de la subasta, la prima de riesgo de España se situó en 256 puntos básicos, dos más que en la apertura pero aún en mínimos anuales, con el interés del bono español a diez años en el 4,405 % frente al 4,394 % del inicio de la sesión.

Sin embargo, la Bolsa española no se dejaba convencer por el éxito del Tesoro, y su principal indicador, el IBEX 35, seguía bajando, el 1,92%, hasta caer a 8.489 puntos. Tras la subasta de este martes, la próxima cita del Tesoro Público con el mercado será el próximo martes, 27 de agosto, también de Letras, pero a plazos más cortos, a 3 y 6 meses.