Alarma en Manhattan
Una persona ha sido hospitalizada, según revela la cadena Fox FOX
Un intenso olor a gas de procedencia desconocida impregnó el lunes durante hora y media la isla neoyorquina de Manhattan y puso a la población en alerta, si bien las autoridades se apresuraron a informar de que el fenómeno no era dañino para las personas.

Al menos siete personas de Nueva Jersey acudieron a los servicios de urgencia con molestias de diversa índole
Sin embargo, al menos siete personas de Nueva Jersey acudieron a los servicios de urgencia con molestias de diversa índole, aunque no fueron hospitalizados. Se desconoce si en Nueva York alguien tuvo que ser atendido por los mismos motivos.

Pese a que el día amaneció lluvioso, el olor comenzó a notarse con una gran intensidad en torno a las 09.00 hora local (14.00 GMT), y se extendió a lo largo de toda Manhattan y hasta Nueva Jersey, al otro lado del río Hudson.

Miles de ciudadanos llamaron alarmados a la policía, a los bomberos y al Centro de Coordinación de Emergencias, que rápidamente desalojaron algunos edificios y colegios y suspendieron los servicios del tren que conecta Manhattan con Nueva Jersey.

Estas medidas de precaución fueron levantadas más tarde, al constatar las autoridades que no existía peligro alguno.

El alcalde tranquiliza a la población

Cerca de una hora después de que desapareciera el olor, compareció ante la prensa el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien aseguró que se desconocía la procedencia de este gas, aunque afirmó que no era dañino.

Según dijo, los sensores de la ciudad no habían detectado ninguna concentración elevada de gas natural, por lo que la calidad del aire era buena.

Agregó que el gas natural es un elemento inodoro, por lo que se le añade un componente químico, el metil-mercaptano, para que pueda ser detectado en caso de fuga en un domicilio o en una industria.

Con esta explicación, Bloomberg sugirió que la posible fuga ocurrida por la mañana podría haber originado el escape de este componente químico, no necesariamente acompañado de gas natural.

"En general, las concentraciones de gas no son suficientemente fuertes como para ser peligrosas, pero el olor del mercaptano es desagradable. Por ello, sugerimos a la gente que haga lo posible para ventilar sus casas, que abra las ventanas hasta que desaparezca el olor", dijo.

El alcalde Bloomberg insistió en que se desconocía la procedencia del olor, y si bien confirmó la existencia de una pequeña fuga en el centro de Manhattan, aseguró que había sido mínima y similar a otras ocurridas con anterioridad.

La compañía Con-Edison, encargada del suministro de gas natural, informó de que no había notado ninguna bajada de presión en los conductos que distribuyen este producto, lo que parecer ser un indicativo de ausencia de fugas.

El pasado mes de agosto, una fuga de un gas no identificado afectó a algunas zonas de los condados de Queens y Staten Island, en Nueva York, lo que causó la hospitalización de siete personas.