Tres tenderos de origen suní murieron en el barrio de Baya, en el suroeste de Bagdad, según informaron fuentes policiales, aumentando a siete los iraquíes muertos la mañana del domingo.

Asesinados a balazos

Los tenderos fueron asesinados de varios disparos procedentes de dos vehículos que atravesaron a gran velocidad el mercado del barrio, al tiempo que abrían fuego sobre la multitud, según informaron fuentes policiales.

Dos de los civiles fallecieron tras la activación de un artefacto explosivo 

Previamente, otros cuatro iraquíes resultaron muertos en la misma mañana a consecuencia de dos tiroteos y de la explosión de una bomba de carretera en el este de la capital, Bagdad, según informó la Policía iraquí.

Dos de los civiles fallecieron tras la activación de un artefacto explosivo destinado a un convoy policial, que no alcanzó su objetivo pero que dejó dos heridos, además de las vícimas mortales, en el barrio de Sinaa, según informó un agente.

No cesa la violencia

También en el este de la capital, un grupo de asaltantes abrieron fuego desde un coche sobre un puesto de control situado en el Ministerio de Economía, acabando con la vida de un guardia e hiriendo a otros dos.

El cuarto fallecido se trata del funcionario del Ministerio de Defensa, Akeel al Jalidi, que murió delante de su vivienda de Diwaniya, a 130 kilómetros de la capital, tras recibir varios disparos cuando se disponía a ir al trabajo, según fuentes policiales.