Sarkozy
Fotografía de archivo del 25 de abril de 2012 que muestra al expresidente francés Nicolás Sarkozy durante un acto de campaña. EFE

El expresidente francés Nicolas Sarkozy renunció "inmediatamente" a su cargo como exjefe de Estado en el Consejo Constitucional de Francia después de que ese órgano rechazara las cuentas de su campaña electoral de 2012, lo que impedirá que el Estado reembolse a su partido unos 10 millones de euros.El excandidato de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP) señaló en un comunicado que de esa forma espera recuperar su "libertad de palabra" ante "la gravedad de la situación y las consecuencias" del dictamen en su contra.

Primera vez que se produce un hecho así en la historia de la V República Francesa

Según el Consejo Constitucional, Sarkozy gastó en esa campaña casi 23,1 millones de euros frente al techo de gasto autorizado de 22.509.000 euros, y con su dictamen pierde el derecho de reembolso del 47,5 % de esa suma por las irregularidades. Se trata de la primera vez que se produce un hecho así en la historia de la V República Francesa, instaurada en 1958.

A través de un comunicado, ese alto órgano judicial se alineó con la decisión de la Comisión Nacional de Cuentas de Campaña y de Financiación Política, que ya había rechazado en 2012 la contabilidad presentada por Sarkozy.

Los llamados "sabios" del Constitucional entienden que Sarkozy cargó al Estado y a su partido parte de los gastos propios de su campaña, como reuniones preparatorias, desplazamientos, sondeos electorales y la publicación de folletos políticos. Entre esos sobrecostes no reflejados en la contabilidad de Sarkozy destaca el gran mitin que el entonces presidente en ejercicio dio en marzo de 2012 y ante unos 50.000 simpatizantes de su partido en Villepinte, a las afueras de París. Ese baño de masas tuvo un coste de unos 3 millones de euros, de los que Sarkozy cargó la mitad a su partido, con el argumento de que la formación había celebrado una reunión en ese lugar por la mañana.

Los órganos de control tampoco aceptan que los mítines que el entonces presidente ofreció en Toulon, en diciembre de 2011, y en Fessenheim, en febrero de 2012, queden fuera de la contabilidad oficial bajo el argumento de que Sarkozy no había anunciado aún su candidatura de manera oficial.