La noche del cascanueces
Algunos integrantes del Ballet Nacional de Moscú, en una de sus actuaciones.
El Cascanueces es una pieza típica de la Navidad en todo el mundo. Su sonido y la imagen de los bailarines sobre las notas de su música en el escenario de los teatros del mundo forman parte de la estampa de estos días.

Mañana por la noche, en el Auditorio de Murcia, uno de los mejores grupos de bailarines del mundo, los del Ballet Nacional de Moscú, nos regalan dos horas de un sueño dulce, muy dulce.

Un mundo de golosinas

En realidad, El Cascanueces no es más que una historia cotidiana que puede pasar entre las cuatro paredes de cualquier casa. La narración comienza con una fiesta, en la víspera de Navidad, en casa de los padres de Clara. Uno de los invitados a la fiesta le trae varios regalos a su sobrina, entre ellos un cascanueces con forma de soldado. El hermano de la niña, Fritz, trata de apoderarse del nuevo juguete de su hermana y lo rompe. La típica historia que ocurre en muchas casas, aunque el cascanueces se ha sustituido por la PlayStation o la Nancy. El tío, como haría cualquiera, arregla el dilema familiar con unas sabias palabras y la fiesta continúa.

Pero la tormenta no se ha acabado, porque cuando todos van a dormir, todo empieza a cambiar. Clara se duerme con su cascanueces y viaja a un mundo de fantasía en el que los soldados de juguete cobran vida, el malo malísimo es el rey ratón o el hada buena es la reina del azúcar. En definitiva, una historia de niños contada también para los mayores, que se hace mucho más mágica bajo las notas de Tchaikovsky y los increíbles movimientos del Ballet Ruso. Una cita imprescindible para los que, en estos tiempos de Navidad, no pierden las ganas de ser niños toda la vida.

* Auditorio y Centro de Congresos Región de Murcia. Sala Narciso Yepes. Mañana, a las 20.30 horas. 18 y 15 euros.

Los mejores ingredientes

Sin duda, El Cascanueces se encuentra entre las diez obras de danza clásica más conocidas para el gran público. No es casual.

Si pueden no se lo pierdan. El espectáculo tiene todas las virtudes para hacer disfrutar a los privilegiados que se sienten mañana en el Víctor Villegas: la coreografía es del prestigioso Marius Petipa; la historia, de Hoffmany; la música, de Piotr Tchaikovsky, uno de los compositores rusos más importantes del siglo xix. El espectáculo lleva triunfando más de cien años desde que se estrenó, el 5 de diciembre de 1892, en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo. Hay crónicas de que fue un éxito. Nada ha cambiado desde entonces.