Hamid Karzai
Imagen de archivo datada el 9 de junio del 2013 del presidente afgano Hamid Karzai (izda) en Doha, Catar. EFE

El Gobierno afgano reaccionó con dureza al anuncio hecho por EE UU del inicio de un proceso de diálogo con los talibanes y suspendió las negociaciones de seguridad con Washington y amenazó con no participar en el proceso de paz.

La administración afgana no fue informada oficialmente de la convocatoria de esa primera reunión

La primera reacción del presidente afgano, Hamid Karzai, llegó a través de un comunicado, en el que indicaba que la suspensión de las negociaciones con EE UU para un acuerdo de seguridad tras la prevista salida de la fuerzas internacionales en 2014 se debía a "las contradicciones entre los actos y las declaraciones de EEUU respecto al proceso de paz".

Asimismo, Karzai amenazó con boicotear las conversaciones de paz con los talibanes en Doha, la capital del Emirato de Catar donde los islamistas inauguraron este miércoles una oficina "política", a menos que "el proceso de paz esté bajo control de los afganos".

Esa reacción se produjo después de que altos funcionarios estadounidenses afirmasen en Washington que los talibanes iniciarán negociaciones directas de paz con el Gobierno afgano, en las cuales Washington tendrá "un papel de apoyo". "Son negociaciones entre los afganos, no conversaciones entre Estados Unidos y los talibanes", precisaron las fuentes.

Según fuentes locales, la administración afgana no fue informada oficialmente de la convocatoria de esa primera reunión, lo que muestra la tensión que el anuncio del proceso negociador de la capital catarí ha suscitado entre Washington y Kabul.El presidente afgano se considera el único interlocutor legítimo para un eventual diálogo con los insurgentes, mientras que los talibanes siempre han rechazado negociar con el mandatario, a quien no reconocen y califican de "títere" de EEUU.