Unos 300 trabajadores de Sniace se han encerrado en las instalaciones de la fábrica de Torrelavega para protestar por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción presentado por la dirección para 364 empleados, el 67% de la plantilla, y que supone un "mazazo muy fuerte" por la "sangría" de despidos prevista.

De momento, en el encierro, que comenzó a las dos de la tarde y que se prolongará durante 24 horas, participan los empleados afectados por el ERE temporal que está en vigor en la actualidad, y que concluye el próximo 15 de julio, así como los operarios que han finalizado ya su turno de trabajo.

Pero a lo largo del día, y a medida que finalice su jornada laboral, se irán incorporando más efectivos, según ha indicado a Europa Press el secretario del comité de empresa, Antonio Portilla, que ha precisado que el encierro se está desarrollando en la portería principal de la fábrica, conocida como la portería de la báscula, para no interrumpir el proceso de fabricación.

Se trata de una primera medida de prensión ante el ERE, con la que se conmemora el encierro que protagonizaron hace 20 años, ha recordado el sindicalista, que ha precisado que están acondicionado la zona y pasillos para pasar la noche.

Aunque en el encierro participa la plantilla, incluidas las más de cien mujeres que trabajan en Sniace, 90 de las cuales podrían ser despedidas, no descartan que familiares, amigos y vecinos pasen por allí, de modo que la presencia de gente "será importante", como ha vaticinado.

Manifestación y reuniones

A esta iniciativa seguirá una manifestación el viernes por la tarde, a las 19 horas, por las calles de Torrelavega, que esperan que esta vez, "dada la situación", sea más multitudinaria de lo habitual, y vuelva a ser "visible" el apoyo que han "demostrado" los vecinos a los trabajadores de Sniace.

Previamente, el jueves, el comité se desplazará a Santander, donde mantendrá un encuentro con el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, a partir de las 12.30 horas. Por la tarde, a las 15.30 horas, se celebrará la primera reunión de negociación del ERE en el Orecla, con la participación del presidente de Sniace, Blas Mezquita.

En este sentido, el portavoz del comité ha recalcado que el objetivo de cara a las negociaciones es reabrir la planta de viscocel, cuyo cierre origina la mayoría de los despidos.

Serán los primeros contactos oficiales con la dirección de la fábrica y el Ejecutivo, ya que hasta ahora no han tenido ninguno, aunque han recibido "llamadas de solidaridad de todas partes", incluidos todos los partidos políticos, ha apostillado Portilla.

A este respecto, y para finalizar, ha aludido a la situación de crisis "muy fuerte" que vive la comarca del Besaya, cuyos habitantes ven "con lógica preocupación" el futuro de Sniace. Por su parte, los ánimos de los trabajadores están "fuertes para luchar", ha concluido.

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