Los municipios de Vielha, Naut Aran y Bossòst, en Lleida, han quedado afectados sin suministro de agua potable por daños en la infraestructura y, según ha informado el conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, se tardará en poder repararla por lo que se suministrará a través de cubas.

Concretamente, en Vielha hay 3.500 usuarios sin agua y otros 1.000 en el resto de municipios afectados de la Val d'Aran: Salardú, Arties y Tredós (de Naut Aran) están sin suministro y hay más de 400 afectados, y Bossòst —con casi 1.200 habitantes— tiene a la mitad del pueblo sin este servicio, ha informado a Europa Press Protección Civil.

En declaraciones a los medios desde Vielha, donde se ha reunido con el síndic d'Aran, Carles Barrera, y el alcalde de Vielha, Àlex Moga, Espadaler ha explicado que de momento se ha podido solucionar el suministro en el Hospital de Vielha, donde hay "normalidad en el servicio".

Desde Protección Civil se ha contactado con empresas suministradores para que movilicen cubas que permitan hacer llegar el agua a los municipios afectados.

Espadaler ha admitido que éste es uno de los temas que más le preocupan porque se han dañado las infraestructuras de abastecimiento de agua, de los depósitos y parte de la red de distribución y "restituir la infraestructura llevará tiempo".

El conseller ha explicado que siguen habiendo unas 311 personas evacuadas y su retorno deberá ser paulatino a partir de este miércoles y deberá hacerse de la mano de los técnicos para garantizar la seguridad de las personas.

Endesa ha informado el mediodía de este miércoles que el servicio eléctrico en la comarca de la Val d'Aran está prácticamente restablecido tras las inundaciones, de forma que solo quedan 270 vecinos sin suministro, básicamente de Naut Aran.

Rebaja del plan

La Dirección General de Protección Civil ha rebajado la fase del Plan especial de inundaciones (Inuncat) de emergencia a alerta después de que el episodio de lluvias vaya remitiendo, aunque persisten las afectaciones.

El conseller ha informado que se están evaluando los daños sufridos por la red de carreteras y que la primera inspección "constata que hay severos daños estructurales en infraestructuras y carretera que necesitarán recursos y tiempo, y algunas necesitarán tiempo para su restitución".

La carretera C-28 que une Vielha con el Port de la Bonaigua se ha derrumbado parcialmente este miércoles entre los kilómetros 29,2 y 32, lo que obliga a mantener cortada la vía, ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT).

Esta vía se ha hundido sobre las 10.45 horas por el paso del río Garona que sigue desbordado en varios puntos, y a las 12.30 permanecía cortada entre Garòs y Gessa, aunque ha sufrido afectaciones desde el derrumbe.

Además, sigue cortada la N-141 en Bossòst desde el martes, y la carretera N-230 desde Vielha hasta la frontera francesa, lo que ha dejado incomunicados los municipios de Bossòst y Les aunque esperan poder restituir al final del día parcialmente la circulación.

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