El conseller de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha informado de que las 311 personas —283 en Val d'Aran y 28 en Pallars— que siguen evacuadas tras el episodio de lluvias en la Val d'Aran y el Pirineu de Lleida regresarán a casa en las próximas horas a sus casas y ha augurado que "poco a poco" se irá recuperando la normalidad.

En declaraciones a los medios desde Vielha, donde se ha reunido con el síndic d'Aran, Carles Barrera, Espadaler ha indicado que, sin embargo, deberán volver a sus viviendas de la mano de los técnicos que se encargarán de garantizar la seguridad, y de momento ya hay una dotación de Bomberos y especialistas para analizar la posibilidad del retorno.

La Dirección General de Protección Civil ha rebajado la fase del Plan especial por inundaciones (Inuncat) de emergencia a alerta tras remitir el episodio de lluvias que azota la Val d'Aran y el Pirineu de Lleida.

Espadaler ha valorado que "lo más sustantivo" es que no este episodio no ha dejado víctimas aunque ha reconocido que ha causado una afectación severa en infraestucturas.

Ha explicado que los municipios de Vielha, Naut Aran, Arties y Salardú se han quedado sin suministro de agua potable por daños en la infraestructura y, según Espadaler, se tardará en poder repararla por lo que se suministrará a través de cubas.

En Vielha, según los cálculos de Protección Civil, hay 3.500 usuarios afectados, por lo que se está tratando de derivar agua de otros depósitos.

De momento en Vielha se ha podido solucionar el suministro a Hospital de Vielha, donde hay "normalidad en el servicio", y desde Protección Civil se ha contactado con empresas suministradores para que movilicen cubas que permitan hacer llegar el agua a los municipios afectados.

Espadaler ha admitido que éste es un tema de los que más les preocupan porque se han dañado las infraestructuras de abastecimiento de agua, de los depósitos y parte de la red de distribución y, "restituir la infraestructura llevará tiempo".

Endesa ha informado el mediodía de este miércoles que el servicio eléctrico en la comarca de la Val d'Aran está prácticamente restablecido tras las inundaciones, de forma que solo quedan 270 vecinos sin suministro, básicamente de Naut Aran.

Espadaler ha explicado que persisten problemas en la red de telefonía móvil, afectada durante el episodio, pero ha avanzado que está "en proceso de mejorar".

CARRETERAS

El conseller ha informado de que se están evaluando los daños sufridos por la red de carreteras y que la primera inspección "constata que hay severos daños estructurales en infraestructuras y carretera que necesitarán recursos y tiempo, y algunas necesitarán tiempo para su restitución".

La carretera C-28 que une Vielha con el Port de la Bonaigua se ha derrumbado parcialmente este miércoles entre los kilómetros 29,2 y 32, lo que obliga a mantener cortada la vía, ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT).

Esta vía se ha hundido sobre las 10.45 horas por el paso del río Garona que sigue desbordado en varios puntos, y a las 12.30 permanecía cortada entre Garòs y Gessa, aunque ha sufrido afectaciones desde el derrumbe.

Además, sigue cortada la N-141 en Bossòst desde el martes, y la carretera N-230 desde Vielha hasta la frontera francesa, lo que ha dejado incomunicados los municipios de Bossòst y Les aunque esperan poder restituir al final del día parcialmente la circulación.

Preguntado sobre si se va a pedir la declaración de zona catastrófica, el conseller ha opinado que todavía no es el momento de decidirlo y que primero deberá solucionarse la emergencia y restituir los servicios básicos, aunque ha asegurado que apoyarán lo que determinen las autoridades locales.

Respecto a si se debería solicitar que fuera la Generalitat quien gestione el río, el conseller ha respondido que "no se trata de reivindicar ahora una cuestión competencial. Es sustantivo que clarifiquemos mucho los criterios para dar seguridad a todas las personas".

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