Home to Ithaca, 1977
Uno de los 'collage' de la Odisea reinterpretada en clave negra por Romare Bearden © Romare Bearden Foundation/Licensed by VAGA, New York, NY. Courtesy of the Mount Holyoke Art Museum

El artista estadounidense Romare Bearden (1911-1988) fue uno de los motores del arte afroamericano de los EE UU en el siglo XX y quizá el más brillante autor de collages que ha dado el país. En los años sesenta, cuando el movimiento de los derechos civiles de los negros se convirtió en un asunto social y de estado, Bearden abandonó el estilo abstracto que había practicado hasta entonces porque, según explicó, necesitaba situarse artísticamente en una dimensión nueva, tal como todos los negros estadounidenses deseaban.

Los collages de Bearden, modernos y rupturistas, están realizados con trozos de revistas satinadas de consumo masivo, a los que el autor añadía papeles para pintar luego sobre ese lienzo al que consideraba una especie de "película documental" de los tiempos en que le tocó vivir.  Pese al compromiso con los de su raza, nunca quiso rebajarse al carácter de pintor racial, entre otras cosas porque no creía en esa idea, pero sí decidió apropiarse de la mitología homérica para referirse a la emigración forzosa de sus ancestros, llevados desde África como esclavos..

"Combinación de cuatro razas"

"Excepto los nativos americanos", decía, "todos los que vinieron o fueron traídos [a los EE UU] se convirtieron, a partir de la segunda generación, en una combinación de cuatro factores: parte anglosajones, parte indios, parte habitantes de la frontera y parte negros. Esas son las raíces de la cultura estadounidense".

Con esa conciencia de extranjería siempre presente, Bearden —cuyos padres fueron dos figuras clave, entre 1920 y 1930, en el Renacimiento de Harlem, el esplendor cultural del barrio negro de Nueva York— se aplicó en construir puentes artísticos entre la historia y los difíciles avatares de su raza y los referentes de las otras que conformaron el tejido social estadounidense. En los albores de su carrera como pintor firmó escenas de la vida de Jesucristo representándolo como un hombre negro, como en el cuadro Golgotha (1945), donde aún practicaba un estilo de fuerte influencia cubista.

Pintó homenajes a su admirado Zurbarán y escribió un éxito de jazz Luego realizaría homenajes abstractos a Zurbarán, uno de sus más admirados artistas, e incluso se atrevería con la composición de música jazz: coescribió la canción Sea Breeze, que fue grabada, entre otros, por Dizzy Gillespie.

"Todos estamos en una odisea"

La más famosa y apludida de sus sagas negras es A Black Odyssey (Una Odisea negra), de 1977, una gran serie de medio centenar de expresivos collages donde el artista reinventó el poema épico la Odisea de Homero atribuyendo a todos los personajes, héroes, villanos o dioses, condición afroamericana. "Todos nosotros estamos embarcados en una especie de odisea. Creo que eso hace que la historia de Homero sea tan duradera, clásica y aplicable a cualquiera", explicó el artista.

La colección completa de collages está expuesta ahora en el Amon Carter Museum of American Art de Fort Worth (Texas-EE UU). La muestra, en cartel hasta el 11 de agosto y de entrada libre, también presenta películas en las que Bearden justifica su inspiración y explica sus técnicas y fotografías del artista.

Bearden nos invita a heredar el relato de Homero y hacerlo nuestro El comisario de la exposición, Robert G. O'Meally, profesor de Inglés y Literatura Comparada en la Universidad de Columbia, sugiere un contexto amplio para la serie de Bearden: "La búsqueda de hogar, familia y sentido de pertenencia es fundamental para el autodescubrimiento para todos, sin que importe la raza". Tras los collages de A Black Odyssey estamos, añade, los seres humanos como "collages de nuestras experiencias únicas", porque Beaden "no se limitó a ilustrar a Homero, sino que nos invita a heredar su relato y hacerlo nuestro".